Gregorio, Yolanda y Carolina García, Bodegas Valduero: «Siempre quise una gran bodega, no una bodega grande»

Gregorio, Yolanda y Carolina García
Bodegas Valduero
Gregorio, Yolanda y Carolina García Bodegas Valduero FOTO: La razon La Razón

Fue una de las primeras bodegas que se fundó en la D.O. Ribera del Duero, allá por 1984. Valduero es familiar y está timonada por Gregorio García Álvarez, Yolanda y Carolina García Viadero. Más de tres décadas han pasado desde su nacimiento, y sus vinos continúan destacando por su extraordinaria calidad. Hace unos días, el Valduero 12 años, que solo se elabora en añadas excepcionales, se situó entre los siete mejores vinos del mundo.

–Gregorio, ¿qué lleva a un ingeniero a abrir una bodega?

–Hice toda mi carrera en la industria, pero siempre tuve el sueño de tener una bodega. Yolanda estudió Ingeniería de Agrónomos y fue fabuloso el tesón con el que se incorporó a un incipiente Valduero. Ha sido un camino apasionante. No hay nada como la satisfacción de tener un trozo de tierra del cual sacas un vino que te hace sentir orgulloso.

–Y tanto. Es una de las bodegas con más solera de Europa. ¿Cuál es el secreto?

–Trabajo, pasión, ilusión. Recientemente, nuestro Valduero 12 años fue seleccionado como uno de los «7 Magníficos del Mundo» y, en la cata privada, quedó en segunda posición tras Chateau Haut Brian y por delante de Petrus. Los coleccionistas están dispuestos a pagar importantes sumas por una botella que consideren digna de su bodega privada, así que, ¿que más podemos pedir? ¡Salud para todos!

–Yolanda, os situáis en un lugar mágico...

–Hace 25 años, nuestros viñedos eran las tierras no preferidas. El destino nos llevó a lo que los críticos llaman hoy el «triángulo dorado» de la Ribera del Duero, tierras altas y no muy fértiles que dan, según los expertos, la mejor uva de la zona. Me siento una privilegiada porque, año tras año, puedo entrar en el viñedo y hacer una selección a mano, racimo por racimo, de una uva excepcional que hace que nuestros vinos sean casi eternos.

–¿Qué diferencia a Valduero?

–Yo siempre quise una gran bodega, no una bodega grande. La diferencia de Valduero está en que cuidamos la tierra con tesón y respeto. Cuidar la tierra hace que esta nos devuelva lo mejor de sí. Nuestra filosofía es la de convertir cada botella en una pieza única. Nuestra filosofía es la excelencia.

–La sostenibilidad es uno de vuestros pilares.

–Sí. Empezamos por plantar nuestro viñedo en el modo natural: 150 hectáreas en las que no se usan fertilizantes químicos. Respetamos los acuíferos naturales, al no regar en absoluto nuestro viñedo. Construimos la bodega a base de bóvedas excavadas bajo una montaña, todas nuestras botellas envejecen en galerías subterráneas de piedra, donde la temperatura y la humedad son constantes y naturales. El ahorro energético es tremendo. Estamos ahora inmersos en la última inversión, por la cual el prensado de la uva ya se realiza por gravedad, sin uso de bombas peristálticas. La calidad y la sostenibilidad, en nuestra experiencia, van siempre de la mano.

–¿Qué joyas recomendarías?

–Hay vinos muy especiales. Valduero Unacepa es un vino con una filosofía única, de cada cepa tan solo se obtiene una botella. Lo llamamos el vino de las musas porque, cuando vinieron a Valduero nos pillaron trabajando en él. Valduero Lantigua 1989 o Valduero Lantigua 1991 son verdaderas joyas con las que viajar a la Ribera de hace 30 años. Son verdaderas joyas. En cuanto a Valduero 12 años, ¿qué decir? Es un vino que se codea con Petrus o con Romane Conté y del que me siento muy orgullosa.

–Carolina, habéis criado vino para Vargas Llosa, entre otros famosos. ¿Cómo es eso?

–A través del club Membresía La Tenada de Valduero, una Membresía de Barricas muy singular que fundamos hace 10 años y que hoy cuenta con 180 socios. Entre nuestros miembros de honor econtramos personas admiradas por su extraordinario talento y dedicación: Vicente del Bosque, Ken Follet, Plácido Domingo, Antonio López, Agatha Ruiz de la Prada, Ana Rosa Quintana, Isabel Coixet, Loquillo, Mark Kopfler, Leiva... y un largo etcétera. Nuestros socios tienen una relación entrañable con Valduero, sienten la tierra como suya. Aman el vino. Y nosotros se lo agradecemos comprometiéndonos con ellos a proveerles con coupages exclusivos, a los cuales solo se accede a través del club. Así como a botellas singulares de ediciones limitadas.

–La cultura os mueve. De ahí nacen proyectos como…

–Este año se celebrará el día 30 de noviembre el VI certamen de Valduero con las Bellas artes, y su presidente será Don Antonio López. Estamos entusiasmados. En este certamen se premia con becas a alumnos de la facultad de Bellas Artes de la universidad Complutense de Madrid .Ellos transforman las barricas ya usadas en obras de arte. Todos los años nos emociona el talento fabuloso de los alumnos. La cultura y el arte son pilares fundamentales de nuestra sociedad.