Verde
La prevención de residuos de neumáticos se inicia en la fábrica
La reducción de residuos es un importante objetivo de las políticas ambientales impulsadas por la Unión Europea y por los estados miembros. Para darle relevancia, concienciar y reconocer iniciativas encaminadas a ese fin, cada año en la última de noviembre, es decir justo ahora, se celebra la Semana europea de la prevención de residuos.
Una semana en la que se anima a los europeos a concienciarse sobre la gestión sostenible de los residuos para que no se conviertan en causas de contaminación de agua, suelos o aire. Un tipo de manejo que está estrechamente ligado a otro objetivo no menos importante como es la gestión, también sostenible, de los recursos encaminada a reducir la extracción y consumo de nuevas materias primas para la fabricación de otros nuevos, muchos de ellos hechos con las mismas materias primas que los que se desechan. El resultado es la economía circular.
Pues bien, al igual que otros sectores productivos, el de los neumáticos se aplica intensamente en ambos objetivos. Y, como el propio nombre de la semana indica, la prevención es un factor importante tanto para reducir los volúmenes de neumáticos fuera de uso, como para aprovechar las materias primas con las que están hechos.
Signus, como entidad que organiza la gestión de los neumáticos fuera de uso, trabaja en ambos sentidos. Por la parte de la prevención, Román Martín, director de Relaciones Institucionales de Signus, explica que “trabajamos con los fabricantes adheridos a Signus, que tienen obligación de implementar planes de prevención en la generación de residuos, con las medidas que hemos identificado para alargar la vida útil de los neumáticos y para facilitar su reutilización reciclado y fórmulas de valorización, que están basadas en el ecodiseño. Y ellos deciden cuales, adaptan e implantan en los procesos de desarrollo y fabricación de sus neumáticos”.
El ecodiseño, herramienta de la prevención de residuos de los neumáticos fuera de uso
Efectivamente, la prevención de residuos de neumáticos abarca todo su ciclo de vida, desde la fabricación al reciclaje o reutilización. Por parte de los fabricantes, estos “trabajan desde hace años en la minimización de residuos desde los tres ámbitos, fabricación, utilización y reciclaje”, afirma José Luis Rodríguez, director de Afane, (Agrupación de Fabricantes de Neumáticos) organización que agrupa a cinco grandes marcas. Como producto incluido el Reglamento Europeo de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR) “el sector tiene obligaciones que abarcan ya desde el propio diseño, que incluye una serie de condicionantes para mejorar la sostenibilidad del producto, también en cuanto a la prevención de residuos”.
El ecodiseño de los neumáticos para avanzar en esos objetivos ha de tener en cuenta desde las emisiones del proceso, incluyendo la obtención de los materiales, hasta la preparación para su mejor reciclabilidad una vez terminada su vida útil. “Una característica particular en el caso de los neumáticos, es que ha de mantener sus parámetros de seguridad, rendimiento, durabilidad y otras prestaciones, y, al mismo, tiempo reducir en lo posible el consumo de materias primas que dependen del petróleo, por ejemplo. No se puede cambiar un parámetro y ya está, porque es muy difícil cambiar una cosa sin que afecte a las demás”, subraya Rodríguez.
En todo caso, sí que en la fase de fabricación el sector está “trabajando para incorporar materiales reciclados en ese proceso, como los residuos de las propias mezclas de caucho con los que se fabrican, o los que se descartan por algún fallo en De hecho, ya reutiliza parte de los residuos, por ejemplo, los que se descartan porque presenten algún fallo de fabricación, etc.
Uno de los grandes retos actuales del sector es “reducir las micropartículas que se desprenden debido al roce del neumático con el asfalto”. Y, también, “centrados en los neumáticos del ámbito industrial, camiones, o, incluso aviones, que se pueden recauchutar, lo que también alarga la vida útil. Hay que tener en cuenta, señala Rodríguez, que son algunos de ellos son neumáticos enormes, de hasta dos metros de diámetro, que requieren mucho material para su fabricación. Por tanto, que sean más duraderos a base de recauchutarlos o reestructurar la banda de rodadura, es muy interesante. Así, un neumático de camión puede durar hasta el triple de tiempo y uno de avión ser recauchutado unas 10 veces”.
Cuando el final es el principio
Cuando los neumáticos han rodado todo lo que tienen que rodar y ya no hay manera de que den más de sí, es cuando Signus entra en acción. “Somos facilitadores del proceso de reciclaje, de materia prima para que las plantas de tratamiento dispongan de neumáticos a los que extraer los elementos que los componen: caucho, materiales metálicos y materiales textiles.
Otra misión de Signus es “conseguir que todas esas materias primas tengan más aplicabilidad, que sean más fácilmente extraíbles y, por supuesto, buscar y encontrar aplicaciones para ellas”. En definitiva, se trata de que un neumático fuera de uso no sea igual a un residuo.
Para ello Signus “trabaja y busca sinergias con universidades, centros tecnológicos o empresas privadas que desarrollen proyectos para utilizar estas materias primas secundarias y de alto valor añadido”, explica Román Martín. Desde el departamento de Innovación y Desarrollo de Signus, “a base de mucha I+D, impulso y colaboración con esas entidades que decía, damos a valer y fomentamos el uso del polvo de caucho para aplicaciones en mezclas bituminosas para asfaltado, en bases para césped artificial, suelos para canchas deportivas y parques infantiles, mobiliario urbano e, incluso componente de materiales para la edificación, entre otras”.
Con los materiales metálicos, “la salida no tiene mayor complicación, porque los absorbe la industria del acero”, apunta Román Martín. En el caso de la fracción textil, Signus y el Centro Tecnológico GAIKER, miembro de Busque Research & Technology Alliance, llevaron el proyecto de SIGNUS FIBER2FIBER para avanzar en el reciclado químico las fibras textiles que contiene el neumático. “Gracias a este proyecto se ha logrado recuperar el poliéster de la fracción textil de los neumáticos, un proceso difícil, para hacer posible su reciclado y, por tanto, su reincorporación en la cadena de valor”, cuenta Martín.
Justamente, a esa vía “del reciclaje químico del neumático fuera de uso, es a la que ahora se está tratando de dar un impulso importante, principalmente a los procesos de pirólisis que queremos desarrollarlo más”.