El asesinato de ETA del jefe de la división Acorazada de Brunete

Víctor Lago Román
Víctor Lago RománLa Razón

El 4 de noviembre de 1982, a las ocho y media de la mañana, dos miembros del comando Argala de ETA, compuesto por Henri Parot y Juan Lorenzo Lasa Michelena, ametrallaba en Madrid al general de división Víctor Lago Román y al conductor de su vehículo, el soldado Juan Carlos Villalba González, cuando se dirigían en el Seat 131 negro con matrícula del Ejército de Tierra 5.714-1 al cuartel general de la División Acorazada Brunete en la base de El Goloso.

El general Lago Román vivía en las casas militares de Santa Engracia. Al subir al coche su chofer descubrió el banderín con la bandera española con dos estrellas correspondientes al cargo de general de división, lo que indicaba que en el interior del vehículo iba el general. Cuando circulaban por la avenida de los Reyes Católicos, saliendo de la plaza de Cristo Rey camino a la carretera de la Coruña, una moto Guzzi, ocupada por los dos terroristas, se situó al lado derecho del vehículo para disparar al interior del vehículo con un subfusil vaciando un cargador completo de 20 balas. El general falleció en el acto alcanzado por varios disparos en la cabeza, mientras que el conductor, que dio un volantazo hacia la izquierda cuando empezaron a disparar, quedó gravemente herido en la frente. Los terroristas abandonaron la moto en la calle Los Vascos, próxima a Dirección General de la Guardia Civil.

Tres personas, dos mujeres y un hombre, se acercaron al vehículo militar. Una de las mujeres, médico de profesión, hizo un rápido reconocimiento del general. Tenía varios impactos de bala en la cabeza y presentaba claros síntomas de haber fallecido. Los heridos fueron trasladados en un taxi a la cercana clínica de la Concepción. Cinco minutos después, los médicos del servicio de urgencias, certificaban la muerte del general Lago como consecuencia de recibir seis o siete disparos en la cabeza. Eran las 8:40 de la mañana.

Capitán Lago Román en la División Azul
Capitán Lago Román en la División AzulLa Razón

Juan Carlos Villalba, el soldado conductor, de 22 años y natural de Oviedo, ingresó en el hospital con herida de pronóstico grave por arma de fuego en la región occipital. A pesar de la herida contó cómo les ametrallaron “desde una moto dos chicos vestidos de anorak que se acercaron a nosotros por la derecha. La moto se puso a nuestra altura y los jóvenes dispararon dos o tres ráfagas de metralleta (...) Al ver que iban a disparar, sólo tuve tiempo de dar un volantazo hacia la izquierda y agachar la cabeza”.

El general Lago Román había ingresado en el ejército nacional el 18 de julio de 1936 como voluntario. Combatió en el Alto de los Leones para luego incorporarse a la V Bandera de la Legión donde alcanzó los grados de teniente y capitán. En 1940 ingresó en la primera promoción de Transformación de la Academia General de Zaragoza. Marchó voluntario a la División Azul haciendo toda la campaña hasta 1944. Mandó una compañía del regimiento 269. Al regresar se hizo cargo del 1º tabor de Tiradores de Ifni, combatiendo en las campañas de Ifni y Sahara. Mandó la VII Bandera del Tercio Sahariano Don Juan de Austria 3º de la Legión y el regimiento Wad Ras. El 30 de septiembre de 1981 fue nombrado gobernador militar de Madrid y subinspector de tropas y servicios de la Primera Región Militar. Presidió, en octubre de 1981, los Consejos de Guerra que se celebraron contra el coronel Graíño y el capitán Milans del Bosch y Portolés, siendo su sentencias recurrida por el gobierno y anulada por el, entonces, Capitán General de Madrid, teniente general Guillermo Quintana Lacaci. Posteriormente fue nombrado jefe de la División Acorazada Brunete número 1, la unidad más poderosa del ejercito español. El asesinato del general Lago Román fue calificado como el atentado más grave realizado por ETA desde el perpetrado contra el presidente del Gobierno, el almirante Luis Carrero Blanco, el 20 de diciembre de 1973. El 5 de noviembre de 1981 ETA reivindicó el atentado mediante una llamada telefónica al diario Egin, de San Sebastián.

El francés Henri Parot, miembro de ETA
El francés Henri Parot, miembro de ETAarchivoEFE

La presidencia oficial de su funeral la detentó el ministro de defensa Alberto Oliart al no asistir el presidente del gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, pese a que estaba previsto.

El atentado tuvo un gran impacto político, no sólo por el prestigio del general asesinado, sino por el momento elegido. Unos días antes Herri Batasuna había cosechado unos malos resultados electorales en el País Vasco. El atentado se produce en el momento en que el Papa Juan Pablo II visita España y cinco días después de la victoria socialista en las elecciones que llevaría a Felipe González a la presidencia por primera vez del gobierno.

Dos años antes, el 4 de noviembre de 1980, fallecía en la residencia de la Seguridad Social Nuestra Señora de Aránzazu de San Sebastián Miguel, el etarra Lasa Arruabarena, herido en el atentado que tres miembros de la banda terrorista ETA perpetraron en el Bar Haizea de Zarauz, en el que fueron asesinados cuatro guardias civiles y resultaron heridos un quinto agente y otras cuatro personas, todas ellas clientes del bar que se encontraban en el interior del establecimiento cuando los etarras empezaron a disparar. Miguel Lasa fue herido en la cabeza cuando salía de los servicios del local con el camarero Antonio Izquierdo, también herido en el atentado. Fue sometido a una delicada operación quirúrgica de la que no consiguió salir, falleciendo a las once de la mañana. ¿El atentado contra el general Lago fue una represalia? El 2 de abril de 1990 Parot fue detenido en Sevilla conduciendo un coche cargado de explosivos con el que pretendía volar una Jefatura de Policía al intentar burlar un control rutinario de la Guardia Civil con cuyos agentes sostuvo un tiroteo hiriendo a dos de ellos. A Henri Parot le fueron imputados 82 asesinatos que le supusieron 26 sentencias condenatorias con las que sumó casi 4800 años de prisión. Sigue en prisión.

Placa a Víctor Lago Román
Placa a Víctor Lago RománLa Razón

Juan Lorenzo Lasa Michelena fue detenido en Francia el 29 de febrero de 1985 y, tras ser condenado a 10 años por asociación de malhechores, en 1992 fue extraditado a España . Lasa Michelena fue el encargado de reorganizar el grupo Madrid que asesinó, en 1978, al magistrado del Tribunal Supremo Francisco Mateu. En 1993 fue condenado por el intento de asesinato del general de división Fernando Esquivias el 18 de marzo de 1980, en el que murió el soldado de Infantería José Luis Ramírez Villar, escolta del general. Ese mismo año fue condenado como inductor y cooperador necesario por dar la orden a Henri Parot, jefe del grupo Argala de ETA, de llevar a cabo el atentado del 7 de mayo de 1981 en la calle Conde Peñalver de Madrid en el que resultaron muertos el teniente coronel Guillermo Tevar, el cabo de la Guardia Real Antonio Noguera y Manuel Rodríguez Taboada, soldado conductor del vehículo oficial. El atentado iba dirigido contra el jefe del Cuarto Militar de la Casa Real, el teniente general Joaquín Valenzuela Alcívar-Jáuregui, que resultó herido de gravedad. Además participó en el intento de asesinato de Luis Rosón en 1984 -por lo que sería condenado a 54 años de cárcel en 1993-, en el secuestro de Diego Prado y Colón de Carvajal, en febrero de 1983 y fue cómplice en el asesinato del teniente general Quintana Lacaci. Desde principios de los 80 hasta 1985 fue jefe de los comandos liberados y miembro de la dirección de ETA. El 27 de enero de 2020 fue puesto en libertad Juan Lorenzo Lasa Michelena Txikierdi . Llevaba 28 años en prisión en España. Salió de la cárcel de Sevilla II, donde había mantenido una huelga de hambre. Sumaba condenas por más de 300 años de cárcel.

Lasa Michelena en libertad en 2020
Lasa Michelena en libertad en 2020archivo