¿Puedo conducir a partir de los 80 años?

A los 70 la renovación del carnet queda limitada a 5 años o menos. El accidente de un tren Alvia provocado hoy por un conductor de 89 años en La Hiniesta (Zamora) ha suscitado el debate para endurecer las pruebas

El accidente de un tren Alvia ocurrido hoy en La Hiniesta (Zamora) provocado (presuntamente y por causas todavía por esclarecer) tras caer de un puente un todoterreno conducido por una persona de 89 años (con un Land Rover Santana con más de 35 años) ha suscitado un debate en la opinión pública sobre la edad de los conductores al volante y las pruebas que se deben superar con el paso de los años. Todos los especialistas están de acuerdo en que cada persona es un mundo diferente y que el estado físico y mental, así como la habilidad al volante de los conductores veteranos, son puntos fundamentales para poder renovar el carnet de conducir.

Según la legislación vigente, el permiso para poder conducir automóviles de turismo se renueva cada diez años hasta llegar a los setenta años de edad. A partir de ese momento, la renovación se limita a periodos de cinco años. Pero este plazo puede ser reducido en el tiempo a criterio del doctor que realice el obligatorio reconocimiento médico.

Aparte de otros trámites administrativos de fácil acceso, el obstáculo más importante a partir de los setenta para renovar el permiso de conducir es el obligatorio examen médico. El profesional de la medicina realiza al aspirante a renovar el carnet un minucioso examen en el que se realiza un reconocimiento profundo de la vista, el oído y los reflejos, que son fundamentales para realizar una conducción segura. Este examen se suele prolongar durante más de media hora y, además de las pruebas descritas, el doctor realiza otros exámenes adicionales como coordinación de ideas, criterios de razonamiento lógicos y otras pruebas neurológicas que acreditan el perfecto funcionamiento del cerebro.

A la vista de los resultados, el especialista puede dar la autorización para un nuevo periodo de cinco años, rechazar la petición o bien, en algunos casos, acortar el periodo a uno, dos o tres años. Transcurrido ese tiempo el conductor tendrá que volver a realizar todas las pruebas de aptitud. Un ejemplo de ello podría ser un inicio de cataratas que sepa el médico que se puede desarrollar en un espacio de tiempo tras el cual el paciente tendría que operarse.

Sólo superadas todas estas pruebas, la renovación del carnet sería ya efectiva.