El desplome de las ventas de coches en junio, del 36,7%, agrava la crisis del sector del motor

Las asociaciones empresariales expresan su indignación por la parálisis del Gobierno en la toma de decisiones y el retraso del plan de ayudas

Economía/Motor.- Las ventas de coches en Italia suben un 2,17% en noviembre, con más de 150.500 unidades
Recurso de Fiat LAPRESSE/NICOLÒ CAMPO (Foto de ARCHIVO) 04/09/2018 LAPRESSE/NICOLÒ CAMPO

Nuevo descalabro en las ventas de coches en el pasado mes de junio, que han caído el 36,7% respecto al mismo mes del pasado año, con lo que el acumulado del año registra un descenso del 50,9%. Un panorama especialmente grave para la economía española, ya que el motor representa el 10% del PIB y el 9% del empleo español. Las asociaciones empresariales han expresado su disgusto por la lentitud del Gobierno en la toma de decisiones y el retraso en el prometido plan de ayudas que se anuncian, pero no llegan, con lo cual paralizan aún más el mercado.

La caída de junio, mes en el que sólo se matricularon 82.651 unidades, frente a las 130.513 del mismo mes del pasado año, es más grave si tenemos en cuenta que los meses de marzo, abril y mayo han sido prácticamente nulos para la venta de coches por culpa del estado de alarma decretado por el Gobierno. Y que además, son los meses tradicionalmente más fuertes para la venta, ya que es la época en la que los clientes suelen cambiar de coche cara al verano. Con todo ello, el acumulado del año presenta un retroceso del 50,9%, ya que en el primer semestre se vendieron en nuestro país un total de 339.853 vehículos, frente a los 692.443 registrados en 2019.

La situación es más preocupante por la atonía de otro de los sectores locomotora de la economía española, que es el turismo, y que repercute directamente en el automóvil ya que su falta de actividad impide las ventas de coches a las empresas de alquiler. La paralización total de los viajes durante los meses del confinamiento y la falta de turistas extranjeros ha provocado que las empresas de rent-a-car no tengan necesidad de renovar sus flotas. Un segmento que representa en general más de la quinta parte de las ventas totales y casi la tercera parte de las mismas en algunas marcas. La caída en este caso ha sido del 76%.

Las ayudas están estancadas

Los empresarios del sector están decepcionados y desconcertados por la actuación del Gobierno ya que, a pesar de que el propio Pedro Sánchez anunció medidas de apoyo para la recuperación, y dijo que serían efectivas “desde mañana”, la realidad es que todo se ha quedado en buenas intenciones, pero las ayudas efectivas aún no han llegado. El Plan Moves de incentivos para la compra de coches eléctricos, con dotación de hasta 5.500 euros por coche, no ha sido puesto en marcha aún por las Comunidades Autónomas, por lo cual en este momento aún no se puede cobrar.

Del Plan de Ayudas, también llamado Renove, que incentiva la adquisición de coches nuevos, sin distinción de motorización, con dotación de hasta 4.400 euros en algún caso y que está supeditado al achatarramiento de un coche de más de diez años, tampoco de tiene noticia efectiva, a pesar de haber sido anunciado por el Gobierno a bombo y platillo. Aunque el secretario de industria Raúl Blanco aseguro que se aprobaría en el pasado Consejo de Ministros, lo cierto es que sigue aparcado y no se sabe cuándo se pondrá en marcha.

Una situación que perjudica claramente a las ventas ya que, al haberse anunciado ayudas económicas a la compra, los clientes prefieren esperar a cerrar las operaciones a que el programa de ayudas sea firme. Por esta razón, las ventas a particulares, que son las más rentables para los concesionarios, han caído más del 11% en junio. Y el descenso podría haber sido mayor ya que ha sido amortiguado por la llamada demanda estancada. Es decir, decisiones de compra tomadas durante el confinamiento y que no se pudieron hacer entonces por estar los concesionarios cerrados y afloran ahora.

Mientras tanto, el perjuicio para la economía española es evidente ya que la paralización del sector ha traído consigo un descenso de la producción de vehículos y en las exportaciones. Las ventas de coches en el extranjero durante mayo bajaron un 66% hasta únicamente 81.082 unidades y en el conjunto de los cinco primeros meses se exportaron 614.930 vehículos, lo que supone una caída del 40%. Una mala noticia para la balanza de pagos española, ya que el automóvil es el principal sector industrial exportador.

Noemi Navas, directora de comunicación de ANFAC, señaló que “aunque se hayan mejorado las cifras de matriculaciones respecto de los meses anteriores, el mercado sigue registrando preocupantes datos de caída, especialmente en el canal de Rentacar, que ya tendría que estar levantando ante la cercanía de la época estival. Sin embargo, la incertidumbre al respecto de cómo evolucionará la situación en los próximos meses complican la situación. El plan Renove, anunciado dentro del plan de Impulso a la Cadena de Valor del Sector de la Automoción, debería jugar un papel muy importante en esta recuperación del mercado, ayudando a superar el impacto de la crisis del coronavirus en la Automoción y fomentando la renovación del parque, pero es imprescindible su rápida entrada en vigor.” Por su parte, Raúl Morales, director de comunicación de Faconauto, indicó que “el resultado de junio ha vuelto a ser catastrófico, por lo fuerte de la caída. El mal comportamiento del canal de empresas alquiladoras, con un turismo todavía inexistente, ha castigado especialmente la cifra final de junio. Como nota positiva, nos quedamos con que el canal de particulares, al que atienden los concesionarios, es el que menos ha retrocedido, comportándose mejor de lo esperado. Los concesionarios han conseguido movilizar su cartera de clientes, recuperando operaciones y atrayendo compradores gracias al esfuerzo promocional que están haciendo junto a sus marcas. Esto no es más que un espejismo: si la puesta en marcha del plan de renovación del parque, anunciado por el Gobierno, no se concreta el mercado definitivamente se parará. En esta crisis, para nuestro sector, los días cuentan: cuanto más se tarde en lanzar la recuperación, más problemas tendremos.”

Finalmente, según la directora de Comunicación de Ganvam, Tania Puche, “el efecto calendario tiene mucho que ver en el balance de junio. El mes pasado contó con dos días laborables más que en 2019 lo que favorece la comparativa y además, no olvidemos, que lo comparamos con el que fue el peor mes de junio desde 2015 por la inestabilidad política y, sobre todo, la incertidumbre que tenían los particulares sobre qué coche comprar por los dardos lanzados contra el diésel. Ahora estamos en un punto de inflexión. Activar de forma inminente el plan de impulso a la demanda, anunciado ya hace quince días, es lo que permitirá dinamizar las ventas paralizadas por el confinamiento y que el mercado modere la caída de un 45% a un 30% aproximadamente en 2020”, concluyó.