La moto eléctrica gana adeptos

Aunque el 78% de los usuarios de dos ruedas siguen prefiriendo el motor de gasolina, las ventas de eléctricas crecen cada mes

La facilidad de poder entrar en todas las zonas restringidas y la facilidad de aparcamiento sin limitaciones son dos ventajas muy valoradas por los motoristas a la hora de comprar un vehículo nuevo. Un 22% de los usuarios se plantean adquirir una nueva moto eléctrica. Una proporción que en coches es muy inferior, ya que el mercado de eléctricos en el primer semestre de este año sólo ha sido del 1,5% aproximadamente.

Según una encuesta realizada por el portal motos.net, el 22% de los usuarios preguntados apuesta por la compra de una moto eléctrica. Una proporción muy alta que puede animar el mercado de estos vehículos ya que el 53% de los participantes en la consulta declararon tener previsto comprarse una moto en los próximos meses. De ellos, la mitad, optaría por adquirir una moto de ocasión.

Un dato llamativo que arroja esta encuesta es el que se refiere al tipo de motor de las motocicletas. La proporción de partidarios de la moto eléctrica ha subido hasta el 22% desde que se conoce la inclusión de las motocicletas y scooters eléctricos dentro del plan de ayudas del Plan Moves II.

De todas formas, una mayoría, es decir, el 78% restante continuaría escogiendo una motocicleta con motor tradicional de combustión. Los principales motivos que alegan los usuarios que no apostarían todavía por una moto eléctrica son: la falta de autonomía de las motos eléctricas, todavía consideran que el entorno en el que se mueven no dispone de los suficientes puntos de recarga, el elevado precio de compra en comparación con las de combustión, y la predilección y apego que sienten al conducir una moto tradicional que consideran que no sería igual que una eléctrica.

Sin embargo, quizás por las nuevas circunstancias derivadas de la pandemia, el incremento de matriculaciones de motocicletas eléctricas sigue en crecimiento y en julio aumentaron un 20,3% las matriculaciones. La razón de ello es que aportan una serie de ventajas que la crisis actual ha resaltado especialmente y que se pueden resumir en seis puntos principales:

Reducir la contaminación. A raíz de la crisis sanitaria se ha podido comprobar el descenso de los niveles de contaminación en las ciudades, algo que ha ayudado a la concienciación colectiva sobre este aspecto. En este sentido, hacerse con un vehículo eléctrico, como las motos, ayudará a colaborar en la reducción de la huella de carbono debido a la ausencia de emisiones contaminantes en la gran cantidad de desplazamientos que se producen en los centros de las principales ciudades españolas cada día. Además las motos eléctricas son extremadamente silenciosas, por lo que contribuirá al descenso de la contaminación acústica características de los vehículos de combustión tradicionales.

Mayor ahorro. Al tratarse de vehículos eléctricos, no requieren de un repostaje tradicional, sino de una recarga cada cierto tiempo. Una recarga de moto eléctrica resulta más económica que llenar el depósito de una moto convencional, lo que se convierte en uno de los principales puntos positivos para los usuarios. Además, su mantenimiento no requiere de puestas a punto o cambios de aceite. Por último, la ausencia de generación de emisiones contaminantes a la atmósfera implica una reducción en el impuesto municipal de circulación.

Carga de la batería sencilla. La implementación de nuevos puntos en la red de recarga ofrece opciones en los diferentes distritos y barrios de las ciudades. Además, en el caso de las motos, gran parte de los modelos actuales cuentan con baterías extraíbles que permite su carga de manera cómoda en un enchufe convencional.

Menos averías. Los motores eléctricos, a diferencia de los de combustión, presentan una mayor eficiencia y sufren averías mucho menos frecuentes y mucho más limpias, debido a la ausencia de combustible y aceite.

Más libertad de circulación. Ciudades como Madrid y Barcelona cuentan con áreas de baja emisiones con tráfico restringido en el centro de la ciudad y que permiten la libre circulación de vehículos eléctricos. Contar con una moto eléctrica supondrá una mayor libertad en los desplazamientos urbanos, tanto en circulación como aparcamiento.

Evitar aglomeraciones y contagios. Debido a la gran cantidad de medidas sanitarias y de seguridad para evitar los rebrotes, la adquisición de un Vehículo de Movilidad Personal (VMP) se ha convertido en una de las grandes alternativas al transporte público y al carsharing o motosharing. Un vehículo propio nos protegerá siempre más de posibles contagios.