C-5 Aircross, Citroën se apunta al lujo y la tecnología

Es un SUV con muy buena capacidad interior y un equipamiento a la altura de los mejores

Formar parte de un gran grupo automovilístico mundial tiene indudables ventajas y una de las más importantes es tener acceso a los elementos comunes de tus marcas hermanas para poder así construir un vehículo de calidad y con tecnologías de vanguardia. Es lo que le ocurre a Citroen con su último producto, el C5 Aircross, un SUV que tiene todo lo que podemos desear en un coche de estas características.

Este modelo se inscribe dentro de una división denominada ‘C-Series’, que aporta mejoras sobre su automóvil conocido C5 Aircross, un SUV de grandes dimensiones que combina una buena habitabilidad interior con una altura al suelo de 23 centímetros que le permite pasar por cualquier camino de tierra, aunque esté deteriorado. Desde siempre, los Citroen han tenido fama de avanzados en el capítulo de las suspensiones, y esta unidad no es una excepción a la tradición de la marca de los dos chevrones.

El Aircross, que ya está a la venta, está construido en colores exclusivos, materiales de primer nivel y un destacable equipamiento sobre todo en elementos de confort. Con ello se siguen los pasos de otros modelos de la gama, como los C3 Aircross, C4 Cactus, C3 y Grand C4 SpaceTourer, asimismo con versiones especialmente cuidadas. En preparación, una edición asimismo destacable del popular Berlingo, que estará disponible en algunos mercados europeos.

En el exterior, el C5 Aircross ‘C-Series’ refuerza los rasgos de diseño y de personalización del modelo, estrenando una personalización de la carrocería formada por detalles de un tono rojo oscuro en el paragolpes delantero y las barras de techo, entre otros elementos. El habitáculo incluye un salpicadero tapizado en piel gris con pespuntes blancos. Además, esta serie viene equipada con los asientos de última generación que resultan especialmente cómodos y que se distinguen por una franje roja en la parte alta de los respaldos. El hecho de ser individuales e iguales en la fila trasera permite que se puedan reclinar en 5 posiciones, deslizar 150 mm hacia adelante o hacia atrás o abatirse hasta formar un suelo totalmente plano, además de poder equipar una sillita infantil, sin perder espacio ni comodidad. Por cierto, que la capacidad es otra de sus virtudes ya que, con esta forma modular de sus asientos, se ha incrementado el volumen de carga del maletero que puede pasar de 580 a 720 litros, o incluso llegas hasta los 1.630 abatiendo todos los respaldos y aprovechando el enorme espacio resultante.

Entre su completo equipamiento destacan sistemas de ayuda a la conducción como alerta de atención del conductor, alerta de riesgo de colisión, luces automáticas, reconocimiento de señales de tráfico, control de crucero adaptativo, establecimiento del límite de velocidad, aviso de cambio involuntario de carril, vigilancia del ángulo muerto… un sinfín de dispositivos que nos acercan ya mucho al coche autónomo. Y además hasta cinco modos de conducción que se cambian en el el mando giratorio de la consola central y que adapta la tracción a las circunstancias de adherencia de la carretera o incluso a pronunciadas zonas de descenso.

En el apartado de la mecánica, destaca el motor gasolina turbo con tecnología “PureTech” que desarrolla una potencia de 130 caballos. Un motor de buenas prestaciones y consumos moderados, además de ofrecer bajas emisiones en el escape. El fabricante francés tiene preparada también una versión híbrida enchufable que llevará etiqueta 0. Este será el primer paso hacia el objetivo de la marca francesa que se ha propuesto incorporar versiones electrificadas en el 80% de su gama en un plazo de tres años, y llegar a todos sus modelos en 2025, tanto en turismos como en vehículos comerciales. El precio de los C5 Aircross arranca en 20.650 euros y desde esta cota puede elevarse en función de la mecánica y equipamiento que desee cada cliente, hasta los 40.050 de las más avanzadas versiones híbridas.