Eléctrico, sí; pero un verdadero Porsche

El Taycan es una berlina deportiva amplia, rapidísima y con etiqueta Cero. A la venta en España desde 109.000 euros

El Taycan es un automóvil que hará cambiar la mentalidad a muchos “porschistas”, tal vez escandalizados de que la marca de Stuttgart saque a la venta un deportivo movido únicamente por motores eléctricos. Pero la realidad es que se ha logrado una berlina rapidísima, estable, silenciosa y, como mejor virtud, es un auténtico Porsche que ofrece entre 530 y 680 caballos según la versión elegida.

Los tiempos están cambiando y una marca líder como Porsche tiene que estar en la vanguardia de las nuevas tecnologías, sin renuncia a sus principios de sólo fabricar vehículos deportivos, inamovible desde la fundación de la compañía en 1948. Pero la electricidad no es extraña para la marca ya que el doctor Porsche ya presentó en el Salón de París de 1.900 un vehículo movido por un motor eléctrico instalado en el eje delantero. Más recientemente, en 2010, aparecieron los primeros Panamera y Cayenne híbridos y cuatro años más tarde, los Spyder y Cayenne ya tuvieron versiones híbridas enchufables. Y no hay que olvidar las victorias en las 24 Horas de Le Mans en los años 2015 y 2016 con esta tecnología. Ni que Porsche es uno de los constructores activos en la Fórmula E.

El Taycan es una berlina de cuatro puertas de dimensiones más pequeñas que el Panamera, con sus algo menos de cinco metros de longitud, que mantiene toda la imagen de Porsche desde el primer golpe de vista gracias a un frontal que recuerda muchísimo al 911 tanto en el capó como en el diseño de los faros. Destaca su personalidad por unas entradas de aire a los lados y en sentido vertical. En la parte trasera, las luces forman una línea que abarca toda la anchura del coche y destaca asimismo un difusor en la parte más baja que incluye la matricula. Otra característica del diseño es que lleva las manetas de las puertas integradas. Sobresalen cuando queremos abrir la puerta y se pliegan a ras de la carrocería cuando iniciamos la marcha.

En el interior también se mantiene el espíritu de la marca, como por ejemplo con el botón de arranque a la izquierda del volante. Aunque se notan las nuevas tecnologías en las cuatro pantallas que dan la información del funcionamiento del coche y de todos los sistemas de conexión e infoentretenimiento. Una de las pantallas se ha colocado delante del copiloto para que pueda tener acceso a su propia programación. El maletero es bastante amplio, con casi quinientos litros de capacidad.

Una vez acomodados en los baquets, que recogen el cuerpo con comodidad, destaca el volante de tres radios muy deportivo y que incluye muchos de los mandos de los sistemas del coche. Entre ellos, una rueda en la que podemos elegir el tipo de conducción deseado. El más utilizado será el Confort, pero también hay la opción económica. Y para los que gustan de conducción más deportiva, hay dos programas avanzados en donde el Taycan es capaz de sacar toda su garra y hacernos olvidar que es una berlina para aproximarnos mucho al comportamiento de un coupé 911. Incluso se ha incluido un sonido que nos recuerda que estamos conduciendo un vehículo de altas prestaciones.

Porque la realidad es que sorprende la deportividad de este cuatro puertas que acelera de cero a cien en solo 3,2 segundos y consigue una velocidad máxima de 260 en las versiones más potentes. Pero no es sólo una cuestión de cifras, sino también de frenada y estabilidad. El Taycan utiliza el mismo chasis del Panamera, en el que se han montado las baterías que solo tienen 15cm. de altura y tienen un peso de 640 kilos. Con ellos alimenta dos motores eléctricos, uno en cada eje, y el trasero va acoplado a una caja de cambios. El resultado de este conjunto es una estabilidad verdaderamente destacable en zonas de curvas, incluso en suelo mojado, ya que el día que probamos el coche caía una intensa lluvia. Las reacciones son nobles y mantiene las trayectorias elegidas incluso en firme deslizante.

Las baterías, que llegan a 800 voltios, es decir una potencia el doble de la habitual, tienen una autonomía mínima de 380 kilómetros y el tiempo de recarga total con un sistema doméstico se sitúa en unas ocho horas. Pero la marca está realizando un esfuerzo en la consolidación de una red de cargadores de potencia que disminuyen estos tiempos de espera. Habrá unos trescientos puntos para Porsche, situados en lugares donde el cliente pueda estar parado varias horas, como restaurantes, hoteles, campos de golf… En cuanto a los precios, la lista comienza en 109.000 euros y va ascendiendo en las versiones Turbo y Turbo S.