ID3: la alternativa eléctrica de Volkswagen

Moderno de líneas y con un amplio interior, tiene varias versiones con potencias equivalentes de hasta 204 cv. y una autonomía de 549 kilómetros. Su precio, desde 36.145 euros

Volkswagen apuesta fuerte por la movilidad eléctrica y su arma más potente va a ser el ID3 que se pone a la venta en estos días en España. Una berlina de cuatro puertas que dispone de motores 100% eléctricos que le proporcionan una circulación sin ruidos y aceleraciones similares a las de un Golf GTi. Está llamado a ser el superventas en este segmento de futuro. Moderno de líneas y con mucho espacio interior. Y naturalmente, con etiqueta Cero.

La marca alemana contaba hasta ahora con la versión eléctrica de su modelo Golf, que ha dejado de fabricarse para dar entrada a este ID3. Un automóvil montado sobre la nueva plataforma MEB que, según los directivos de la empresa, va a ser una revolución para el grupo de marcas englobadas bajo el paraguas de VAG. Porque esperan vender en los próximos diez años unos veinte millones de automóviles eléctricos montados sobre esta plataforma. Y se alcanzará el primer millón de unidades en el año 2023.

Para ello, la multinacional alemana ha realizado un esfuerzo importante con la inversión de nada menos que 33.000 millones de euros en movilidad eléctrica y otros 14.000 millones en desarrollos de conducción autónoma. Gracias a esta programación, se dispondrán de más de 20 modelos eléctricos en el año 2025 y, para el final de la presente década, habrá 75 modelos totalmente eléctricos y 60 híbridos. Con ellos esperan liderar el mercado de cero emisiones en el mundo.

Por el momento, en España las cosas no van mal, aunque despacio. Entre enero y agosto el mercado nacional de coches eléctricos creció un 23%, pero se disparó en septiembre con un alza del 150%, gracias a lo cual la cuota de mercado, que fue del 0,8% en 2019, se ha situado en el 1,7% en los nueve primeros meses de este año. Los líderes de este mercado son, por el momento, el Renault Zoe, el Peugeot 208, el Tesla Model3 y el Hyundai Kona, mientras que Volkswagen ocupa la octava plaza. Pero en septiembre se ha situado en cabeza de la demanda, con una cuota del 16% de este mercado que, por el momento, es aún pequeño.

El ID3 llega con la vocación de colocarse en el primer lugar de la tabla con un modelo que aporta una estética que, a pesar de ser completamente nueva dentro del estilo VW, mantiene el estilo de la marca con un frontal con el escudo central y un frontal muy estilizado ya que no necesita radiadores delanteros de refrigeración y las entradas de aire para ventilación están en la parte más baja. En la vista lateral, destacan las cuatro puertas de grandes dimensiones que facilitan el acceso de los pasajeros y las llantas de 20 pulgadas. La parte posterior está dominada por el portón negro que da acceso a la zona de equipajes que, curiosamente para un coche de última generación, no dispone de cierre automático, al menos en la versión que nosotros probamos.

El interior es más espacioso de lo que pueda parecer desde fuera. Ello es debido a que la distancia entre ejes es similar a la de una gran berlina como el Passat y se deja notar tanto en el tamaño de los asientos como en el espacio entre la banqueta y los respaldos de los asientos delanteros que hace que el viajar sea algo muy cómodo incluso si van cinco personas en el coche. Ayuda lógicamente la ausencia del túnel de la transmisión, necesario en los coches con motor de combustión pero no en los eléctricos. El maletero es bastante grande, pero no enorme. Si queremos aumentar el volumen de carga podemos recurrir a abatir los respaldos de los butacones traseros.

Frente al conductor, el puesto del conductor es de lo más moderno, con un diseño simple y elegante y realizado con materiales de calidad y de perfecto ajuste. Todos los datos suministrados sobre la pantalla central donde se reflejan todos los datos, que se pueden ver también proyectados sobre el parabrisas y, en posición central, contamos con otra gran pantalla para los sistemas de información y entretenimiento, además de las conexiones con el móvil de los pasajeros. Todas las funciones pueden ejecutarse por órdenes de voz. El volante es muy cómodo y con un pequeño mando a la derecha manejaremos la caja de cambios automática.

Las baterías, que son el elemento más pesado y cuentan con ocho años de garantía, se han repartido por toda la parte inferior del chasis, con lo cual es peso está muy bien equilibrado y el centro de gravedad es de lo más bajo, lo que favorece su estabilidad. El motor está colocado en posición posterior y el coche es un tracción trasera. Al volante, el comportamiento es el habitual de un coche eléctrico, donde la suavidad y la ausencia de ruidos son la tónica dominante. Pero cuando hundimos el pie en el acelerador, las reacciones son fulgurantes y tienes la sensación de estar conduciendo un auténtico GTi, con un paso de 0 a 100 en sólo siete segundos y medio. Los ingenieros de Volkswagen le han dotado de todos los sistemas de ayuda a la conducción posibles, como a las mejores berlinas. Entre ellos, y eso es novedad, uno denominado Car2X que es capaz de conectarse con otros automóviles que lleven el mismo sistema y que estén circulando en similar dirección para advertirse de determinadas situaciones que pueden mejorar la rapidez de los desplazamientos.

Este ID3 se comercializa con tres potencias diferentes de batería que marcan tanto la potencia como la autonomía. Desde 145 hasta 204 caballos y desde 425 a 549 kilómetros en su modo eléctrico. Los precios oscilan entre los 36.145 y los 48.225 euros, sin contar los descuentos y ayudas del plan Moves. Se puede pagar por cuotas mensuales desde 325 euros mensuales y hay ocho colores diferentes a elegir. Para su recarga, y dado que el 80% de los clientes cargarán en sus domicilios, se recomienda la instalación de un “wallbox” cuyo coste, incluida la instalación eléctrica necesaria, es de unos 1.350 euros. De todas formas, VW dispone de una red de unos mil cargadores rápidos en España y 141.000 en Europa, con potencias de hasta 125kw. En estos casos, el 80% de la batería se recarga en 35 minutos.

El ID3 es sólo el comienzo de la ofensiva eléctrica de Volkswagen que ya tiene a punto el siguiente paso, el ID4, un SUV de tamaño medio que se comercializará el año que viene y del que ya se admiten pedidos.