El RACE critica que los conductores de patinetes eléctricos puedan circular sin casco

Lamenta que la reforma del Reglamento de Circulación se centre en elementos sancionadores. Considera que la limitación a 30 km/h en ciudad puede provocar atascos y más contaminación

GRAF7221. MADRID, 10/11/2020.- El Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska durante la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros celebrado en el Palacio de La Moncloa este martes. EFE/Rodrigo JiménezRodrigo JiménezEFE

El Real Automóvil Club de España ha criticado duramente las modificaciones hechas en el reglamento general de circulación que entrará en vigor los próximos meses ya que considera un error medidas como aplicar la velocidad de 30 km/h según las necesidades de la vía, y no de forma genérica, o aprobar más medidas de protección y seguridad en los vehículos de movilidad personal y sus usuarios, centrado sólo en los patinetes eléctricos.

El Real Automóvil Club de España - RACE lamenta que la reforma del Reglamento de Circulación aprobada en el Consejo de Ministros se centre exclusivamente en elementos sancionadores, y deje de lado cuestiones tan importantes como la inversión en infraestructuras o la renovación del parque automovilístico, entre otras. Sobre las medidas aprobadas, más sombras que luces, dentro de un panorama general en el que prácticamente todas las sanciones y restricciones van en contra de los intereses de los conductores.

En el aspecto positivo, el endurecimiento de las infracciones relacionadas con las distracciones por el uso del móvil al volante (primer factor presente en las causas de siniestralidad, según los datos de la DGT), y el reconocimiento a los cursos de formación, que ahora se incentivarán con la devolución de puntos del carnet de conducir.

No todas las calles son iguales

En opinión del RACE, la ‘tabla rasa’ estableciendo limitaciones de velocidad máxima por tipos genéricos de vías no se corresponde con la realidad de las ciudades. En palabras de Antonio Lucas, director de Seguridad Vial del Club, “esta limitación sólo debería aplicarse en zonas de especial incidencia, como son hospitales, zonas escolares, zonas donde haya frecuencia de usuarios sénior, usuarios con movilidad reducida...” pero no de forma generalizada, ya que provocarán aglomeraciones y atascos innecesarios en lugares donde la incidencia de accidentes es mucho menor que en los descritos anteriormente, y en los que no existen criterios objetivos que defiendan una argumentación positiva a esta bajada de velocidad máxima.

Cursos de formación que devuelven puntos a los conductores

En el aspecto positivo, varias de las novedades, especialmente aquellas que fomentarán el uso de cursos de formación vinculados a la devolución de puntos del carnet de conducir. Según Antonio Lucas, “uno de los aspectos más importantes es la formación, y esta nueva normativa incentiva a los usuarios para que, a través de una mejora en sus conocimientos, sean capaces de identificar los riesgos”. Especialmente importantes son los cursos de formación para motocicletas, ya que son vehículos que requieren de una especialización y que, sin embargo, en algunos casos son accesibles con el carnet de coche.

Otras novedades importantes y acertadas, bajo el criterio del RACE, son las que penalizan con mayor dureza infracciones como las distracciones relacionadas con el mal uso del teléfono móvil, no ponerse el cinturón de seguridad o la ausencia de un sistema de retención infantil para los más pequeños, “elementos que, en su día, no fueron valorados con la importancia deseable”.

Los vehículos de movilidad personal no son sólo los patinetes

Algunas de las medidas que no se corresponden con criterios de movilidad y seguridad vial son las destinadas a los patinetes. Si bien hay algunos aspectos compartidos por el RACE, como la limitación de velocidad máxima a 25 km/h, el sometimiento a controles de alcoholemia o la prohibición del uso de auriculares, extraña la ausencia de otras medidas que redundarían en su seguridad, como la obligatoriedad del casco (actualmente en ciudades como Barcelona es obligatorio y en otras como Sevilla sólo recomendable por lo que no hay un criterio único) y la posesión de un seguro que proteja tanto al conductor de estos vehículos como al resto de usuarios de la vía.

Todavía más extraño es la no inclusión de las bicicletas en algunas de estas obligaciones, como la de no rebasar los 25km/h, velocidad fácilmente alcanzable también en este tipo de vehículos, que siguen exentos de una normativa clara que fomente la convivencia con el resto de los usuarios de la vía y su propia seguridad. Así, estas novedades en el Reglamento General de Circulación siguen permitiendo que haya usuarios ‘de primera’ y de ‘segunda categoría’ en las calles de nuestras ciudades, ya que no todos poseen los mismos derechos ni obligaciones si no que, precisamente, son aquellos con menos obligaciones quienes gozan de más derechos.