Un Alfa siempre transmite sensaciones

El Giulia se comporta como un deportivo con su motor dos litros turbo diésel que llega rinde 210 cv

Alfa Romeo Giulia

La deportividad es parte de la forma de ser de un Alfa Romeo, una de las marcas con mayores triunfos en las carreras desde hace casi un siglo. Y este espíritu se transmite a todos los modelos, aunque estemos ante una berlina de corte clásico y con motor diésel como el Giulia. Su precio, de 49.000 euros, responde tanto a sus prestaciones como a la belleza de su diseño y a la calidad de los materiales empleados.

El Giulia es una berlina de 4,6 metros de línea modernista, donde los estilistas italianos han sabido conjugar elementos clásicos, como la parrilla triangular propia de Alfa con su escudo en la parte superior, con diseños de vanguardia, como los faros estilizados que parecen prolongarse por las aletas o las amplias entradas de aire en la parte más baja del frontal. En la zona trasera, la tapa de acceso al maletero termina con un elemento aerodinámico. Otro detalle más de su aspecto deportivo que se refleja en otros como las llantas de 19 pulgadas con neumáticos de perfil bajo, que albergan en su interior las pinzas de freno de un vistoso color amarillo.

La habitabilidad interior es francamente amplia para que viajen cómodos cinco ocupantes, aunque la zona de equipajes no resulta excesivamente grande. El puesto de conducción es lo contrario a lo que esperamos de una berlina clásica ya que transmite la sensación de haberse sentado uno en un coche preparado para disfrutar de la conducción en un circuito. Los asientos de cuero sujetan al cuerpo con suavidad ya que poseen un amplio apoyo lumbar. Frente a los ojos, un volante de cuero de tres radios que incluye el botón de la puesta en marcha y que deja ver por detrás unas grandes levas para utilizar de manera más deportiva la eficaz caja de cambios. Aunque en el modo de conducción deportiva su desmultiplicación ya es suficiente como para sentirnos los reyes de la carretera.

El salpicadero, realizado siempre en tonos negros, mezcla la elegancia de un diseño sencillo con la eficacia de la información a través de dos amplias pantallas donde se indican tanto los datos sobre el funcionamiento mecánico como todos los sistemas de conexión propios de Alfa. Eso sí, los relojes del velocímetros y cuentavueltas están situados dentro de dos marcos redondos que recuerdan las formas de otro coche mítico de la marca milanesa como es el 1750 GTAm de los años setenta. Un toque al botón de arranque y el sonido también colabora a las sensaciones deportivas.

Porque este modelo va equipado con un motor de cuatro cilindros turbodiésel de 2.143cc. que ofrece una potencia de 210 caballos, más que suficientes para poder conseguir prestaciones que acreditan su espíritu, como una aceleración de 0 a 100en 6,8 segundos o una velocidad punta de 235 Km/h. No en vano lleva en las aletas delanteras la palabra “Veloce”, otra clásica de la marca del “bisccione” y que se refleja en el comportamiento en carretera de este Giulia que, manejándolo con las levas del volante o en el modo de conducción Sport, se transforma de una elegante berlina de lujo en un deportivo para disfrutar de la carretera, sobre todo en zonas de curvas, donde puede sacar toda su personalidad. Este Giulia es elegante, rápido y divertido, aunque tiene un hermano llamado GTAm que, con esta carrocería, esconde bajo su capot delantero un auténtico motor de carreras.