Los fabricantes de coches se hartan del Gobierno

El grupo PSA (Peugeot, Citroën, Opel, DS) califica de “fuerte daño al sector” la subida del impuesto de matriculación que aumentará el precio de los vehículos hasta 1.000 euros

Enric FontcubertaEFE

Primero fue la Asociación de fabricantes ANFAC, después SEAT, Renault, Audi... y ahora el grupo que aglutina marcas como Citroën, Peugeot y Opel. Mientras otros países de la UE han establecido moratorias a la entrada en vigor de esta norma de medición, el Gobierno español ha anunciado su entrada en vigor inmediata y la penalización de las emisiones a través del impuesto de matriculación. Un impuesto que, por otra parte, dentro de la UE sólo mantienen Francia y Portugal. Se calcula que el incremento de precio medio será de en torno al 5%, afectará al 60% de la demanda y el 75% de los vehículos fabricados en España, no sólo por PSA, sino asimismo por el resto de las marcas fabricantes. El grupo automovilístico PSA, el que más automóviles fabrica en España, se muestra contrario a la medida del Gobierno que subirá el impuesto de matriculación en una media del 5% a partir del próximo primero de enero como consecuencia del nuevo ciclo de homologación de emisiones denominado WLTP.

“Mantener el actual sistema fiscal supone un fuerte daño al sector y un nuevo obstáculo a la necesaria renovación del parque automovilístico español, uno de los más envejecidos de Europa”, indica este fabricante que en España tiene establecidas tres importantes factorías en Vigo, Figueruelas (Zaragoza) y Villaverde (Madrid) y cuya producción es superior a las 100.000 unidades. Unos vehículos que están en línea con la reducción de emisiones exigidas por la UE, gracias a una estrategia de plataformas modulares multienergía que ofrecen motores diésel y gasolina eficientes y son compatibles con versiones 100% eléctricas e híbridas enchufables.

Argumenta el fabricante francés que “la alternativa de una simple prolongación de los planes de ayuda como el Renove, no es suficiente porque han demostrado su ineficacia en 2020 y sólo son acciones coyunturales frente a una subida estructural de los impuestos. Esta petición en ningún caso nos aleja de los objetivos de descarbonización ya que sólo se trata de neutralizar el impacto de una normativa técnica”

Entiende PSA, y coincide con el resto de los fabricantes, que existe una falta de voluntad del Gobierno de apoyar al sector en un contexto muy complicado para la industria del automóvil”. Y añade que “este es un mensaje negativo para nuestra casa matriz de consecuencias imprevisibles a medio y largo plazo ya que el mercado español, uno de los que más cae en Europa, podría reducirse en 2021 en más de 110.000 unidades. Además, otros países de nuestro entorno, como Francia y Portugal, ya han adaptado su sistema impositivo, tal y como pedimos que se haga en España, para proteger la actividad y el empleo en uno de los principales sectores de la economía española, y asegurar que los ciudadanos utilicen vehículos más sostenibles y más seguros”