España necesita instalar 340.000 puntos de recarga para el desarrollo de los coches eléctricos

Las asociaciones empresariales del sector del motor señalan que, sin este esfuerzo, no se cumplirán las exigencias de descarbonización de la UE

María Alonso MartosEFE

Los empresarios del sector del automóvil ven necesario el despliegue de una red de 340.000 cargadores eléctricos de media potencia en los próximos diez años si el Gobierno, siguiendo las instrucciones de la Unión Europea, quiere incentivar la demanda de los vehículos eléctricos y alcanzar la cifra de tres millones de unidades exigidas por la UE para el año 2030. Actualmente solo hay operativos en nuestro país un total de 11.517 puntos de recarga de acceso público.

Tanto Anfac como Faconauto, que representan a los fabricantes y a las redes comerciales, han presentado un mapa de despliegue de puntos de recarga de acceso público para vehículos electrificados. Con esta iniciativa, se pretende facilitar e impulsar el mercado de los vehículos eléctricos de batería e híbridos enchufables para alcanzar un parque de tres millones de turismos que exige para el final de esta década el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.

Para planificar los puntos necesarios y su distribución a lo largo de todo el territorio, se ha partido de la previsión de cuota de parque de vehículos electrificados (turismos y comerciales ligeros) en cada provincia hasta 2030, la cuota de población motorizable en cada provincia y la cuota de PIB por provincias, para posteriormente aplicar una distribución cualitativa por provincia en base a tres ratios: un punto de más de 50 kW por cada 100 vehículos eléctricos puros; uno de más de 150 kW por cada 1.000 vehículos eléctricos puros y otro más de 250 kW por cada 1.000 vehículos eléctricos puros. Este análisis se complementa además con un estudio de la necesidad de infraestructura de alta potencia, por encima de los 250 kW, en los principales corredores de la Red de Carreteras del Estado.

Se ha calculado una distribución mínima de un punto por cada 100 km de vía y que el tiempo de espera para recargar no sea superior al de un vehículo que ya esté cargando. De este modo, se obtienen el número de puntos mínimos de alta potencia en cada uno de los corredores por provincias. Se ha establecido un escalonado de trabajo que nos lleva a una red mínima de aproximadamente 70.000 puntos de recarga de acceso público en 2023; 120.000 en 2025, y 340.000 en 2030. Se trata de una propuesta que tiene como objetivo contribuir a acelerar la electrificación en España para que nuestro país no se quede rezagado respecto a los países líderes de la UE.

Con una cuota de mercado (acumulado enero-junio 2021) del 2% para los turismos eléctricos y un 4,2% para los turismos híbridos enchufables, claramente insuficiente, el sector apuesta por un impulso adicional de las infraestructuras públicas de recarga para fomentar la demanda que ve, en este aspecto una de las principales inseguridades a la hora de adquirir un vehículo de esta tecnología. Estiman los empresarios que es prioritario que el Gobierno establezca una hoja de ruta, con objetivos vinculantes. A través de un órgano de gobernanza, auspiciado desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que permita coordinar y monitorizar este despliegue, así como el desarrollo de medidas urgentes que hagan frente a las numerosas trabas administrativas y barreras regulatorias para la puesta en marcha de un punto de recarga.

De seguir con el crecimiento tendencial actual en matriculaciones de vehículos, no alcanzaríamos, en opinión de las asociaciones, los objetivos de descarbonización con los que el sector está totalmente comprometidos Para conseguir estos objetivos, es necesario multiplicar por ocho las ventas de turismos electrificados y alcanzar una cuota de mercado del 40%, así como multiplicar por 30 el número de puntos de recarga de acceso público, en 2030. En contraste con España, se señala que el desarrollo de los puntos de recarga en países de nuestro entorno como Alemania, Francia e Italia, van equilibrados con el territorio, mientras que España está muy desequilibrado. España representa el 12% del territorio europeo, pero solo tiene el 3% de la recarga mientras que Italia representa el 7% del territorio y ha instalado el 6% de los puntos de recarga o Francia, con el 14% del territorio europeo, representa el 21% de los puntos.