Economía

Las ventas de coches nuevos se desploman un 28,9% en julio por la falta de ayudas

Es el peor mes de julio desde hace siete años. Las ventas a particulares descienden el 41,8%

Eduardo Parra

Fuerte caída de las ventas de automóviles nuevos durante el pasado mes de julio. Se matricularon únicamente 83.915 turismos, lo que significa un descenso del 28,9% respecto a los registros del pasado año. La falta de ayudas a la compra de turismos de combustión lastra las ventas de julio que caen un 28,9% sobre el mismo mes de 2020 y una proporción similar si comparamos las cifras de 2019, ya que el pasado mes fue el peor julio desde hace siete años.

Especialmente preocupante ha sido el comportamiento del canal de particulares, el que más rentabilidad proporciona a las redes comerciales, que desciende un 41,8% respecto al mismo mes del pasado año. Ello es debido, según los analistas del sector, a la supresión de las ayudas a la compra de coches nuevos que estuvieron en vigor el pasado año y ahora se han suprimido y sólo quedan las del Plan Moves, que solo beneficia a los coches eléctricos. Pero como estos representan únicamente una muy pequeña parte del mercado, la falta de incentivos ha paralizado las ventas.

En el conjunto de los siete primeros meses se han vendido un total de 540.903 coches, un 18,1% más respecto a 2020, aunque representa asimismo un descenso del 33,1% si se compara con el ejercicio de 2019. Solo se ve algún dato positivo en el canal de alquiladores. Si se compara con las ventas del año pasado, solo el canal del alquiler tiene un mejor comportamiento este julio que el de 2020, con un incremento del 15,4%, pero es inferior en un 1,3% respecto a las cifras de 2019. El canal de compras de empresas baja un 26%.

Ante esta situación, los empresarios del sector consideran que el Gobierno debería replantearse la situación y reconsiderar su decisión de excluir a los turismos de combustión de las ayudas otorgadas a la compra de coches eléctricos a través del Moves. Argumentan que la situación es atípica por la incertidumbre que todavía genera la pandemia, por lo que consideran imprescindible un plan de estímulo de la demanda. Hay que tener en cuanta que, en la transición hacia la movilidad eléctrica, se venderán en España en los próximos años unos doce millones de coches, de los cuales más de diez tendrán motor de combustión interna.

También ha podido afectar en algún caso a las ventas la falta de “stock” que se está produciendo en algunas marcas por la crisis de los microchips, que ha frenado la producción de buena parte de las fábricas de automóviles europeas y que puede prolongarse durante los próximos meses.