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Seat 1400, Renault 4, Talbot Horizon... Los 10 coches más emblemáticos de la Guardia Civil

Muchos han sido los vehículos utilizados por la Benemérita desde su creación en 1844

Imagen de la flamante patrulla de Renault 10 de la Guardia Civil
Imagen de la flamante patrulla de Renault 10 de la Guardia Civil FOTO: Guardia Civil

No hay mayor susto para un conductor que cuando circula por la carretera y se cruza con una patrulla de la Guardia Civil. Aunque seamos conscientes de que no hemos cometido ninguna infracción, siempre tenemos esa rara sensación. En la mayoría de las ocasiones, circulan única y exclusivamente por razones de vigilancia o por algún traslado de un municipio a otro, pero muchos conductores piensan que van a pararles y extenderles una de sus temidas “recetas”, que luego la Dirección General de Tráfico (DGT) envía a casa.

Esa labor de la Guardia Civil comenzó en 1844 básicamente para combatir el bandolerismo pero sus funciones y ámbitos de actuación han variado a lo largo de los años aunque su relación con el medio rural siempre ha sido muy fuerte.

Y precisamente esta relación con el medio rural fue la que llevó a la Benemérita a comprar los primeros coches, para poder transitar por caminos y sendas complicadas. Además, a partir de 1959 comenzaron a regular el tráfico en las carreteras. Comenzaron con vehículos pequeños y todoterrenos, pero con el paso de los años la flota de vehículos ha ido modernizándose y adaptándose a los tiempos. Muchos han sido los modelos utilizados y forman ya parte del imaginario colectivo.

El Seat 1400 fue el primer vehículo de la Guardia Civil e iba equipado con el primer radar de la época
El Seat 1400 fue el primer vehículo de la Guardia Civil e iba equipado con el primer radar de la época FOTO: Guardia Civil

Los primeros coches que patrullaron pueblos y caminos fueron los Seat 1400 B, la evolución del primer modelo de la firma española y que también usaba la Policía. Según recuerda la Guardia Civil en su cuenta de Twitter, estaba equipado con un radar de la época y patrullaba por las carreteras a principios de 1960.

De forma paralela, llegó el Land Rover Defender, el todo terreno más emblemático de la Guardia Civil, un vehículo versátil y robusto que realizó numerosos servicios en el medio rural y en las carreteras. Estos vehículos fueron la evolución de los utilizados en la II Guerra Mundial, capaces de llegar a casi cualquier lugar y por cualquier tipo de terreno. El éxito en nuestro país fue rotundo y pronto comenzó a fabricarse en Linares.

El Land Rover Defender es uno de los vehículos míticos de la Guardia Civil. Un agente revisa el motor del vehículo en una zona rural de Granada en 1960
El Land Rover Defender es uno de los vehículos míticos de la Guardia Civil. Un agente revisa el motor del vehículo en una zona rural de Granada en 1960 FOTO: Guardia Civil

Después llegaría el Renault 10. Fue el vehículo de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil que más impronta dejó. El coche llegaba avalado por la compañía francesa y que vaticinaba que sería un éxito de ventas, pero que no convenció a los usuarios y sucumbió al poder del Peugeot 204. Esta evolución del Renault 8 (con 1.108 centímetros cúbicos más grande y con un mejor acabado y un buen maletero) fue presentada en el Salón de Ginebra de 1965, aunque tardó un año en llegar a nuestro país.

El Renault 10 llegaba avalado por la compañía francesa pero no logró implantarse del todo en España
El Renault 10 llegaba avalado por la compañía francesa pero no logró implantarse del todo en España FOTO: Guardia Civil

La Guardia Civil apostó por esta berlina, que recorrió miles de kilómetros por las carreteras españolas con los guardias civiles de la Agrupación de Tráfico a bordo.

El Seat 124 llegó con una novedad revolucionaria: Un radar de última generación oculto en el interior, un sistema de control de velocidad muy parecido a los que se siguen utilizando hoy en día. El detector, modelo Mesta 104D, se colocaba en el parachoques delantero junto con un flash. El coche se dejaba aparcado en el lateral de la carretera y “cazaba” a los conductores que superaban los límites establecidos. El dato quedaba reflejado en un aparato mecánico y en una instantánea que, de forma automática, disparaba una cámara alemana Robot.

El Seat 124 fue un innovador vehículo, con un radar "de última generación
El Seat 124 fue un innovador vehículo, con un radar "de última generación FOTO: Guardia Civil

Y cómo no, el Seat 127, un coche que no sólo cautivó a los agentes de la Guardia Civil, sino a miles de españoles que aprendieron a conducir con él. El 127, que era uno de los mejores modelos de la compañía, llegó en 1972 con la responsabilidad de ser el sucesor del mítico Seat 600 y con una importante novedad, era el primer vehículo con tracción delantera.

Y si Seat marcó una época con su 127, Renault no se quedó atrás con el Renault 4, el conocido como “cuatro latas”, y del que la Guardia Civil compró 334 unidades en 1981. Era ideal para poder patrullar por las zonas rurales y por sus complicados caminos y sendas forestales por su versatilidad y dureza, pero tenía un problema. Era como una nevera. Al llevar el techo de lona convertía los servicios nocturnos en toda una aventura, sobre todo en los días más fríos del invierno.

El Seat 127 marcó una época en la Guardia Civil y sirvió para que muchos jóvenes españoles aprendieran a conducir
El Seat 127 marcó una época en la Guardia Civil y sirvió para que muchos jóvenes españoles aprendieran a conducir FOTO: Guardia Civil

Con los años, este problema se solucionaría, y los nuevos modelos incorporaban el techo de “lata”, que protegía más y permitía poner encima la sirena azul de la época. Estos nuevos modelos llevaban también un equipo de trasmisiones, que daba algún que otro susto a los agentes porque estaban sujetos con imanes.

Como novedad, incorporaban una pegatina en la puerta delantera, con un ovalo verde con una corona en la parte superior y la bandera de España. Dentro, el escudo de la Guardia Civil en dorado. esta pegativa evolucionó hacia el escudo de la Benemérita con una corona encima.

El Renault 4 incorporaba una emisora en el techo y una sirena, que iban pegados al coche con imanes.
El Renault 4 incorporaba una emisora en el techo y una sirena, que iban pegados al coche con imanes. FOTO: Guardia Civil

Debido al éxito del modelo, Renault comenzó a fabricarlo en 1963 en Valladolid y hasta 1991 se vendieron cerca de 800.000 unidades. El modelo “español” tenía un motor de 30 caballos y superaba los 100 kilómetros por hora, toda una temeridad para los sistemas de seguridad de estos vehículos. El Renault 4 ha estado de servicio durante más de 20 años en las áreas rurales en las décadas de 1960 a 1990 y que ha logrado hacerse un hueco en la historia del automovilismo.

Otra marca francesa, Citroën logró hacerse un hueco en el mercado español con su “dos caballos”. El Citroën 2CV fue uno de los coches más emblemáticos de la Guardia Civil y tenía una peculiaridad que todos los que han viajado en él lo han sentido: A girar, el coche siempre daba la impresión de que iba a volcar pero nunca lo hacía.

Los Citroën 2CV Sáhara se comercializaron desde 1960 como una serie limitada, un coche de transición, que acabó siendo una joya para muchos coleccionistas. De las 700 unidades vendidas, 85 fueron para la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil.

El Citroën 2CV llegó a España como un vehículo de transición y se vendieron 70 unidades, 85 de ellas para la agrupación de Tráfico de la Guardia Civil
El Citroën 2CV llegó a España como un vehículo de transición y se vendieron 70 unidades, 85 de ellas para la agrupación de Tráfico de la Guardia Civil FOTO: Guardia Civil

El Seat 131 llegó a España en 1975 pero no dejó tanta huella como el “cuatro latas” o el “dos caballos” a pesar de que era el buque insignia de la marca española por su prestaciones, capacidad de carga y confortabilidad. era una estupenda alternativa al Seat 1500 y a un precio más asequible. La versión familiar era la más frecuente en los vehículos de la Guardia Civil. El color blanco del coche, del que salían los agentes para impartir orden le valió el nombre de “lechera”, un calificativo que se mantiene a día de hoy para los furgones de la Policía Nacional.

El Seat 131 fue el primer vehículo al que se denominó "lechera"
El Seat 131 fue el primer vehículo al que se denominó "lechera" FOTO: Guardia Civil

Otro modelo de Seat que caló entre los agentes fue el Ritmo, una evolución del mítico 127 que llegó en los primeros años de los 80 para sustituir al 124 pero que no logró desplazarlo del todo. La gran aportación del ritmo fue su innovador diseño y su cuadro del salpicadero, muy completo, que cautivó a la Guardia Civil y a la Policía, que incorporó el color marrón al vehículo.

El Seat Ritmo tenia un diseño innovador y un equipamiento interior que sorprendió mucho en la época
El Seat Ritmo tenia un diseño innovador y un equipamiento interior que sorprendió mucho en la época FOTO: Guardia Civil

También en los 80 surgieron el Talbot Horizon y el Chrysler 150, que la Guardia Civil incorpora a su flota a finales de la década. El 150 era un vehículo familiar con gran capacidad en el maletero y el Horizon era un compacto perfecto para patrullar. en la época en la que el Wolkswagen Golf comenzaba su reinado -y no era accesible porque estaban prohibidas las importaciones, el Horizon comenzó a producirse en la factoría de Chrysler en Villaverde, y se convertiría en el Golf español.

Pero sin duda, el coche que ha marcado una época ha sido el Nissan Patrol, un vehículo todoterreno que lleva 20 años dando servicio a la Guardia Civil en el mundo rural. Comenzó a fabricarse en Barcelona en 1983 y los primeros modelos se comercializaron bajo la marca Ebro y a pesar de que dejó de fabricarse en 1994 se siguen viendo algunos modelos patrullando.

El Nissan Patrol es el vehículo por excelencia de la Guardia Civil en el medio rural
El Nissan Patrol es el vehículo por excelencia de la Guardia Civil en el medio rural FOTO: Guardia Civil

Con la llegada de los noventa llegaron Citroën ZX y el Nissan Almera. La Guardia Civil de Tráfico, que usaba los Citroën Xantia, los fue sustituyendo por Peugeot 406 y Renault Laguna, primero, y por Ford Mondeo y Citroën C5, después.

En el medio rural, el Peugeot 306 fue suplido por el Renault Megane y después por el Peugeot 307. El mítico Patrol se quedó a un lado para hacer hueco al Land Rover Santana, Terrano, Jeep Compass o al X-Trail.

Pero los modelos no se quedan ahí y también ha sido utilizado el Fiat Croma y el Fiat Ulysse, el Alfa Romeo 156, el Seat Exeo, el Peugeot 407, Toyota Prius, Renault Kadjar y el temido Citroën C4, modelo más utilizado en la carretera para instalar radares móviles camuflados.