Llega el C4X, la nueva berlina-SUV de Citroën

Situado entre el C4 y el C5X, el nuevo modelo, que se fabricará en España para todo el mundo, ocupa un espacio inexplorado dentro de la gama

Copyright Alex Rank @ Continental Productions
Copyright Alex Rank @ Continental Productions FOTO: Citroën Citroën

Las berlinas no podían desaparecer. Y eso piensa Citroën ya desde hace una década, cuando lanzó su renovado C4, a medio camino entre ellas y los SUV. Lo mismo ocurre con su modelo actual, más bajo y ancho que un SUV de su segmento: la gama ya es suficientemente amplia, con versiones y modelos más voluminosos para todos los públicos.

Ahora, Citroën lanza de forma inesperada esta nueva declinación del concepto, denominado “C4X”. Basado en la misma plataforma multienergía (térmica o eléctrica) CMP y con su misma distancia entre-ejes de 2.670 mm, su carrocería se sitúa en longitud entre el C4 y el C5X. Con 4,6 metros, supera en 24 cm al primero y es 30 cm más corto que el segundo. Y no sólo eso: además adopta una estética poco común.

Aporta la novedad de un techo tipo “fastback” que desciende como un coupé hasta la zaga. Para ser un “cuatro puertas” posee una línea muy deportiva, elegante y refinada, que le confiere también un mejor coeficiente aerodinámico (un excelente Cx de 0,29) respecto a sus hermanos de gama. Con un morro poderoso -muy de familia- se desmarca en la estética gracias al techo bajo y fluido.

Eso no significa que tenga menos habitabilidad interior: la gran distancia entre-ejes y los 1.800 mm de anchura le aportan un notable espacio para los pasajeros y también para el equipaje (con 510 litros en el maletero principal). En el C4X no hay quinta puerta: la tapa del maletero es independiente de la luna trasera fija, acentuando su carácter de berlina. No obstante, puede ampliarse abatiendo los respaldos de la fila trasera.

El conjunto, el Citroën C4X no deja de ser un C4 con distinta carrocería, así que comparte su gama de motorizaciones y cajas de cambio. Se ofrecerá en Europa con motores PureTech de gasolina Euro 6.4 de 100 y 130 CV y diésel BlueHDi de 130 CV. Pero la estrella de la gama será el “ë-C4X” cien por cien eléctrico, empleando la misma plataforma multienergía de Stellantis que ya se emplea en su hermano el ë-C4.

El ë-C4X portará el conocido motor de 100 kW (136 CV) y 260 Nm de par, alimentado por una batería de iones de litio -situada bajo el suelo- de 50 kW/h. Esta permite autonomías de hasta 360 Km (ciclo WLTP) y cargas rápidas, así como autorrecarga en frenada. Citroën la garantiza al 70% de capacidad durante ocho años o 160.000 Km.

Toda la gama C4X disfruta igualmente de las suspensiones con amortiguadores hidráulicos progresivos Citroën, así como de la veintena de ayudas electrónicas a la conducción, de los ergonómicos asientos “Advanced Comfort” de última generación y de todo el infoentretenimiento y conectividad (incluyendo pantalla digital de gran tamaño y “head-up display”) como en el C5X. También de una alta ergonomía interior, con 16 espacios porta-objetos repartidos por el habitáculo.

Con el C4X y el ë-C4X Citroën propone un nuevo tipo de vehículo: una berlina cómoda y confortable, pero con una mayor distancia al suelo (las enormes ruedas de 690 mm lo atestiguan) sin perder un ápice de estilo. Con su techo “fastback” se desmarca claramente de los SUV de su tamaño, pero sin renunciar a la misma habitabilidad. Con unas proporciones equilibradas (con algo más de voladizo atrás) y su techo descendente parece un coche completamente distinto.

Los primeros C4X estarán disponibles a partir de otoño de este año. Serán producidos en exclusiva en la fábrica madrileña de Stellantis en Villaverde. Y para todo el mundo. Además de las versiones Euro 6.4 y eléctricas para los mercados más desarrollados, también se montarán con motores Euro 6.1 para África y Asia. Los precios para España aún no se han definido, aunque la marca asegura que estarán muy ajustados y serán próximos al resto de la gama C4.