2023: 3 de cada 4 coches no podrán circular por 150 ciudades españolas

La ley de Cambio Climático afectará a las ciudades de más de 50.000 habitantes, que delimitarán zonas de bajas emisiones

Barcelona pone en marcha la Zona de Bajas Emisiones
FOTO: Enric Fontcuberta EFE

Tres de cada cuatro automóviles españoles no podrán circular en un futuro por las ciudades españolas con más de 50.000 habitantes -y en algunos casos en municipios de más de 20.000 habitantes- que deberán tener una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en 2023, con el objetivo de cumplir con la Ley de Cambio Climático.

Esta ley afectará, al menos, a 149 municipios españoles. Pero se da la circunstancia de que tres de cada cuatro coches en estos municipios son de combustión, sin ningún tipo de electrificación tal y como reflejan los datos hechos públicos por Sumauto, especialista en portales verticales de automoción que integra a Autocasión, AutoScout24 y Rentingcoches, entre otros, dados a conocer con motivo de la primera edición del EVE.

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Este panorama deja en el aire qué sucederá con la libre circulación urbana de los coches con etiqueta A, B y C que mayoritariamente circulan a diario por estos municipios, en los que residen más de 25 millones de personas, es decir, el 53% de los habitantes de nuestro país, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

En cambio, a falta de conocer la normativa de cada municipio, a priori sólo uno de cada cuatro coches podría tener facilidades para circular por las almendras centrales. En concreto, los híbridos en sus distintas modalidades suponen el 18,4% y, con cuotas mucho más residuales, los eléctricos son el 3,9% y, por último, los automóviles de GLP/GNC, el 2%.

Con vistas a aumentar la accesibilidad de los ciudadanos a las almendras centrales y sus ZBE, Sumauto ve en la modalidad de alquiler de vehículos a largo plazo (renting) la fórmula para acelerar la electrificación del parque, al tiempo que reducir su envejecimiento (13,5 años de edad media) y con ello los niveles de emisiones.

En este sentido, más de 600.000 vehículos procedentes del renting circulan por las carreteras españolas, liderando así la aportación de vehículos «ECO» al parque con el 15,5% del total. Al mismo tiempo, esta modalidad de alquiler a largo plazo en pleno auge también es líder en la clasificación de media de emisiones con el 119,8 g/km de CO2, situándose por debajo de la media (138,2). Actualmente, una de cada cuatro matriculaciones que se realizan en nuestro país provienen del renting, según la Asociación Española de Renting y las previsiones apuntan a que será la vía de acceso a la movilidad que más crezca en 2022, con un incremento del 17% respecto a 2021.

La decisión final sobre la aplicación de la ley será propia de cada ayuntamiento, si bien el texto legal señala que se aplicarán restricciones de acceso, circulación y estacionamiento conforme a la clasificación de los vehículos por su nivel de emisiones, por lo que los de combustión se verán plenamente perjudicados. Además, como apunte, la legislación abre la puerta a medidas también aplicables a los municipios de 20.000 a 50.000 habitantes cuando se superen los valores límite de los contaminantes regulados, por lo que su alcance puede ser mayor.

El papel del Renting

Según Íñigo Breña, director del portal de este tipo de compra de coches de Sumauto, «el renting va a tener un papel fundamental en la consolidación del vehículo electrificado en nuestro país. La accesibilidad, flexibilidad, comodidad y ventajas fiscales que ofrece esta modalidad constituyen una fórmula perfecta para lidiar con las restricciones de acceso y circulación como las ZBE. No obstante, este cambio tiene que ir acompañado de mejoras de infraestructuras, como la de recarga, pues se estiman en casi 40.000 las plazas necesarias a electrificar en municipios de más de 20.000 habitantes».

De momento, las zonas impuestas en ciudades como Barcelona y Madrid han sido recurridas. El principal argumento expuesto es el poco tiempo que se ha concedido a la renovación de las flotas. La pandemia, la crisis y la falta de suministro de materiales que sufren las factorías de toda Europa han ralentizado el ritmo de entregas de coches de todos los segmentos. En el primer trimestre de 2023 podría recuperar el ritmo perdido en los últimos meses.