Motor

Madrid-Valencia por 9,45 euros "a todo gas"

La gama Seat TGi con motores impulsados por gas y gasolina es una opción ecológica y asequible. La diferencia de precio con otra versión es de 1.000 euros de media y la red de estaciones crece y crece

Madrid-Valencia por 9,45 euros "a todo gas"
Madrid-Valencia por 9,45 euros "a todo gas"larazon

La gama Seat TGi con motores impulsados por gas y gasolina es una opción ecológica y asequible. La diferencia de precio con otra versión es de 1.000 euros de media y la red de estaciones crece y crece

En unos momentos confusos en los que la demonización de los motores diesel, las dudas en los de gasolina, el alto coste de los vehículos híbridos y la escasa infraestructura para recargar los automóviles eléctricos, el GNC (gas natural comprimido) aparece en este panorama con mucha fuerza, y lo hace de la mano de Seat.

Sí, no es una invención de hoy, como tampoco lo son los motores eléctricos, ni los diésel ni mucho menos los de gasolina. Los automóviles híbridos con motores adaptados al uso de gasolina y gas – como poco- ya se utilizaban, en el sector del taxi- en la década de los setenta, aunque lo solucionaban con apañadas adaptadores caseros y un par de bombonas de butano almacenadas en el maletero. Hoy por hoy, Seat ha percibido un gran potencial en el sector de los TGI, o sea: motores que se alimentan de GNC (Gas Natural Comprimido) y que para ganar una mayor autonomía, mantienen un pequeño depósito de gasolina que nos evitará la ansiedad de no encontrar una estación de recarga de gas. Si, en estos momentos hay más o menos setenta puntos de venta de gas, aunque a finales de este año se estima en más de cien en toda la geografía española. Pero, como en otros casos, este es un tema que poco a poco se irá subsanando, quizá con mayor celeridad que estaciones de servicio para recargar propulsores eléctricos.

Con un precio medio de 90 céntimos de euro por kilogramo de GNC (lo que quiere decir que en unos servicios cuesta 0,82 y en otras 0,92) estos motores que Seat ya equipa en sus modelos León TGI (cinco puertas y ST), Arona TGI y Ibiza TGI, son tanto la solución como respuesta inmediata por el bajo nivel de contaminación, por su coste por kilómetro, por su movilidad ilimitada y, también, por el precio asequible del vehículo. Un dato: un modelo TGI de Seat, cuesta mil euros más que el mismo modelo en versión diésel o gasolina. Pero lo que convence es su coste por kilómetro. Los motores TGI son un 30% más económicos que los diesel; un 50% que los gasolina; un 25% más que un vehículo híbrido no enchufable y un 10% más barato que uno alimentado por GLP. Los cambios en los vehículos son nulos, tanto en su estética como en su conducción. La gran modificación se encuentra en que su depósito de combustible se reduce al máximo (solo caben nueve litros de gasolina) para añadirle un depósito de refrigerante y dar mayor cabida al depósito de gas que, en realidad, es que le da mayor autonomía En cifras, tras un recorrido que se inició en Madrid y terminó en Barcelona, pasando por Valencia; con una conducción normal, tanto en ciudad como en autopista, el coste por kilómetro arrojó entre 3,15 y 3,28 euros cada 100 kilómetros, un resultados imbatible para motores térmicos convencionales.

Los modelos TGI de Seat funcionan siempre con gas, menos cuando éste se agota o cuando la temperatura exterior supera los menos diez grados centígrados. Una vez recargado, el motor vuelve a funcionar con gas. Seat no ha hecho adaptaciones de motores (como hicieron los taxis con el butano), sino que son vehículos que se fabrican desde cero para funcionar con este sistema de hibridación gasolina-GNC que requiere de depósitos, sistema de boca de llenado especial, sensores de presión, regulador electrónico, segmentos especiales en los pistones y refuerzos en las válvulas que, además, tienen un mayor alzado. El turbocompresor es más ligero para conseguir una mayor rapidez de funcionamiento. Todos estos detalles técnicos ni se notan cuando conducimos uno de estos modelos y sus reacciones son las mismas que en los motores térmicos. Eso sí, si se decide por uno de estos automóviles, no solo ahorrará y mucho, también dispondrá de una, cada vez más, preciada etiqueta ECO para pegarla en su parabrisas.