MENÚ
domingo 21 julio 2019
22:47
Actualizado

Restauran un coche autónomo de 1958

El Golden Sahara II, que montaba un acelerador a distancia y frenada automática, ha sido recuperado por Goodyear con sus neumáticos transparentes.

  • El Golden Sahara II lleva los neumáticos con un caucho sintético que se iluminaba.
    El Golden Sahara II lleva los neumáticos con un caucho sintético que se iluminaba.
  • En el original interior no faltaban detalles de lujo y avances tecnológicos.
    En el original interior no faltaban detalles de lujo y avances tecnológicos.
  • La iluminación de los neumáticos mejoraba la visibilidad en condiciones adversas.
    La iluminación de los neumáticos mejoraba la visibilidad en condiciones adversas.

Tiempo de lectura 2 min.

03 de abril de 2019. 09:35h

Comentada
José A. Prados.  3/4/2019

Algunos pensarán que la conducción autónoma, de la que tanto se habla en los últimos tiempos, es algo de este siglo. Posiblemente fuera el Golden Sahara II uno de los precursores de esta tecnología, pues a finales de los años 50 causó sensación por los innovadores sistemas de ayuda a la conducción que incorporaba y su futurista aspecto.

En realidad, este coche era un Lincoln Capri de 1953 que su dueño, George Barris –conocido por ser el autor del coche de Batman- utilizaba para hacer carreras en California, con tan mala suerte que un accidente provoca la pérdida de su capota. Cuando Barris lo ve en el taller sin techo decide hacer una serie de transformaciones en el coche, utilizando la plataforma para instalar sofisticados –para aquella época- sistemas electrónicos como un control con palanca inspirada en los aviones para la aceleración, el frenado y la dirección, además de un sistema de frenada automática que utilizaba sensores para detectar objetos en la trayectoria del automóvil.

Rebautizado con el nombre de Golden Sahara II, también montaba unos novedosos neumáticos desarrollados por Goodyear que utilizaban Neothane, una forma traslúcida de caucho sintético con un sistema de iluminación interno que emitía un brillo muy característico que tenía la finalidad de mejorar la visibilidad en condiciones climáticas adversas, encendiéndose también cuando el conductor pisaba los frenos.

Durante su época dorada, el Golden Sahara II recorrió los Estados Unidos y apareció numerosas veces en televisión y en el cine, para después pasar al olvido y permanecer en un garaje durante medio siglo, hasta que lo compró Klairmont Kollections en mayo de 2018. Este original coche-laboratorio ha sido restaurado por Goodyear con la ayuda de Speakersy Customs and Classics de Chicago, mostrándolo en su stand en el pasado Salón del Automóvil de Ginebra con cuatro neumáticos traslúcidos que han sido fabricados de nuevo siguiendo el diseño del modelo original.

Últimas noticias