Encarnación Ruiz celebra su 100 cumpleaños en la residencia de San Basilio, en Murcia

El director de la residencia ha manifestado que la mujer estaba “dolida” por no poder recibir las visitas de sus familiares en un día tan especial

Encarnación Ruiz, una vecina de Murcia, celebra su 100 cumpleaños en la residencia de San Basilio
Encarnación Ruiz, una vecina de Murcia, celebra su 100 cumpleaños en la residencia de San BasilioCARMLa Razón

Encarnación Ruiz Pastor ha cumplido este lunes 100 años en la residencia de mayores de San Basilio (Murcia), en la que ha tenido que recibir la felicitación de sus familiares mediante videoconferencia y teléfono al seguir vigente la prohibición de las visitas a estos centros para frenar la expansión del coronavirus, implantada a mediados de marzo.

El director de la residencia gestionada por el IMAS, Rafael Cayuela, ha manifestado a EFE que Ruiz, que lleva en este centro dos años, estaba “dolida” por no poder recibir las visitas de sus familiares en un día tan especial.

Cayuela ha indicado que, para los 142 residentes, es un “consuelo y un alivio” la posibilidad de sobrellevar el confinamiento en sus habitaciones con las videoconferencias, aunque ha reconocido que la rutina diaria de estos usuarios se ha visto alterada por las “medidas extremas” puestas en marcha para frenar la Covid-19.

El director de la residencia, que no ha tenido ningún caso positivo entre su personal ni entre los residentes, ha detallado que los usuarios no pueden utilizar las zonas comunes y reciben su comida y el tratamiento de fisioterapia en la habitación.

Sin embargo, ha apuntado que desde hace una semana, los residentes que tienen una buena movilidad pueden realizar, en grupos de tres personas y guardando las distancias de seguridad, paseos por los pasillos de su planta y gerontogimnasia.

Cayuela ha remarcado que estas personas, que han vivido la postguerra, tienen "más asumido" el confinamiento que los ciudadanos de menor edad, ya que han vivido "etapas muy duras" en la que estaban "acostumbradas" a hacer cola, a la seguridad y al control. "Son muy sufridores", ha apostillado.

Finalmente, el director de la residencia, en la que el pasado viernes fallecieron dos usuarios debido a patologías no relacionadas con el coronavirus, ha destacado que el IMAS ha reforzado la plantilla con 17 personas más, conformando un total de 183 empleados, por el "estrés y la sobrecarga" que genera el cambio de rutinas, como el tener que repartir en cada habitación la comida para evitar el contacto entre los residentes.

Hasta el momento, sólo una de las residentes pidió abandonar el centro por miedo a un posible contagio por Covid-19, circunstancia por la cual, el IMAS le bonifica parte de la cuota que debe abonar al no usar los servicios disponibles.