Alumnos de un colegio de La Unión podrían no volver a clase en septiembre por la radiación

El director del Colegio de Educación Especial Enrique Viviente ha anunciado a la AMPA su intención de dimitir por la falta de colaboración de las administraciones

La situación a la que se enfrentan cada día niños del Colegio de Educación Especial Enrique Viviente, en La Unión, es cada vez más peligrosa. La contaminación del aire por os niveles de arsénico, plomo y zinc que hay en el patio del colegio suponen un riesgo cancerígeno y tóxico para la salud, y así lo han denunciado desde la AMPA del centro. “La Consejería de Educación únicamente ha propuesto que se hormigone el patio, pero nos parece insuficiente. ¿Qué pasa con las radiaciones ionizantes del aire?”.

Ante esto, muchos padres no están dispuestos a que sus hijos regresen a las aulas sin que haya una solución definitiva o, al menos, una alternativa para que no tengan que estar respirando el aire contaminado. “Que reubiquen las instalaciones o adapten otro colegio que esté cerrado para dar clases a los cerca de 70 niños que estudian allí”.

Hoy los técnicos de la Consejería se han reunido con la dirección del Colegio Público para proponer la restauración del suelo contaminante. “Ni siquiera han propuesto cambiar las ventanas o quitar los metales pesados del perímetro”, denuncian los padres.

Tal y como adelantó LA RAZÓN, la Audiencia Provincial de Murcia admitió a trámite el recurso de apelación contra el archivo de la denuncia en la que se mostraban los estudios realizados por el Consejo de Seguridad Nuclear que indicaban en marzo de 2019 que ya se reconocía el riesgo radiológico derivado de la antigua instalación de fundición de plomo de «El Porvenir».

Desde hace tres años el científico José Matías Peñas, ha estado denunciando esta situación, y este viernes ha pedido al juzgado de Instrucción 2 de Cartagena que es “precinten las instalaciones hasta eliminar los riesgos que ofrecen las escorias de fundición de plomo situadas a cinco centímetros del centro”.

Además, los padres también han puesto de relieve que el propio director del centro les ha comunicado su intención de dimitir si las administraciones no actúan, ya que la radiación ha provocado varios casos de cáncer entre el personal que trabaja en el centro.

Desde la AMPA se espera que los técnicos tanto de la Comunidad como del Ayuntamiento pongan en marcha los trabajos de adecuación durante los próximos meses, para que la entrada de los menores en el nuevo curso escolar no se vea afectada por unas obras molestas. No obstante, los padres aseguran que desde las administraciones “se pasan la pelota. Aquí ninguno asume ninguna responsabilidad”.

Inspección de la Consejería

Por su parte, fuentes de la Consejería de Educación han confirmado la reunión mantenida esta mañana en el centro educativo, pero han insistido en que no se han definido los procedimientos a realizar en el entorno. “La unidad técnica de la Consejería ha ido a valorar las actuaciones que hay que realizar y poder elaborar una memoria para ejecutar las actuaciones necesarias para garantizar la seguridad en el centro”.

De la misma manera, han apuntado a que la intención es poder ejecutarlas antes del inicio del próximo curso.