El 60 % de los contagiados mienten a su médico para burlar la cuarentena

«Muchos piden que les hagan la PCR rápido porque no van a cumplir el aislamiento»

El personal sanitario que se encarga de hacer un seguimiento a los positivos por covid-19 tiene la percepción de que un 60 por ciento de los afectados les engaña para burlar la cuarentena. «Muchos piden que les hagan la PCR rápido porque no van a cumplir el aislamiento», según el gerente del Servicio Murciano de Salud (SMS), Asensio López, quien explica que la percepción de estos pacientes «es que están sanos».

De hecho, cuando se les ofrece un ingreso hospitalario se niegan porque tienen que trabajar, ha advertido López en un contacto informal mantenido con los medios de comunicación acompañado por el consejero de Salud, Manuel Villegas, el director general de Salud Pública, José Carlos Vicente, y el médico del servicio de epidemiología de Salud Pública, Jaime Jesús Pérez.

Villegas lamenta que hay mucho «cansancio» en la sociedad y eso hace que haya cierta relajación en las medidas de prevención, pero insistió en que la población «tiene que entender que la situación es delicada». Así, el pasado 14 de marzo, cuando se decretó el confinamiento, había en la Región 42 pacientes de covid ingresados y cinco en la UCI. Hoy, en cambio, hay 191 ingresados y 52 en la UCI. «Y la diferencia es que la gente no está en casa».

El consejero ha expresado su «angustia» por las dimensiones de esta segunda ola de la pandemia, especialmente en determinados municipios como los del Valle del Guadalentín (como Lorca y Totana), Jumilla y Murcia capital.

De hecho, la Consejería de Salud no descarta tomar medidas más restrictivas en Jumilla en el plazo de una semana para hacer frente al alto índice de contagios, con más de 400 casos, lo que supone una tasa por población superior a la de las comunidades autónomas que se encuentran en una peor situación y que está al alza por el contexto del municipio, especialmente por la incidencia de la campaña de la vendimia.

El modelo económico, un problema

Entre los motivos por los que la Región se encuentra en esta situación «crítica» en esta segunda oleada, Villegas ha señalado un «problema» estructural debido al tejido productivo y el modelo socioeconómico de la Comunidad, algo que no se puede cambiar «de un día para otro», ha admitido.

Por ejemplo, destaca la incidencia de la industria agroalimentaria. Y es que, a pesar de que las grandes empresas «lo están haciendo bien» y se están respetando los planes de contingencia previstos, ha advertido de que hay problemas a nivel del transporte de los empleados y en las reuniones informales tras el trabajo, en las que a menudo se quitan las mascarillas.

Asimismo, señala que hay empresas de trabajo temporal que llevan a los empleados «saltando de una empresa a otra» y, a menudo, no saben ni siquiera para quién trabajan. A este respecto, Pérez recuerda que se actuó desde el punto de vista legislativo y se aclaró que la responsabilidad recae en la empresa que contrata los servicios de la ETT.

Igualmente, el consejero ha advertido del alto índice de contagios entre colectivos que están descuidando más las medidas de prevención y que pertenecen a culturas en las que están muy arraigadas costumbres en las que se mantiene un gran contacto social. Además, a ello se une su situación de precariedad laboral, con contratos que duran días o, a menudo, inexistentes; o las condiciones de habitabilidad, con varios convivientes, por lo que prevalece para ellos la subsistencia.

A este respecto, Villegas ha exlicado que se está haciendo un trabajo importante de coordinación con los ayuntamientos. En concreto, se celebran reuniones entre técnicos de la Comunidad con trabajadores sociales o cuerpos de policías locales con el fin de hacer un seguimiento de los casos positivos detectados y articular medidas de respuesta, como llevar a domicilio alimentos y útiles de primera necesidad o habilitar las denominadas «arcas de Noé».

El objetivo es ofrecer todas las facilidades para que estas personas no tengan que salir de casa. Además, se está haciendo un esfuerzo para tratar de hacer llegar la importancia de respetar la cuarentena a personas de otras culturas con las que la comunicación es complicada.