Salud pide a los murcianos un mes de «disciplina social» para frenar el virus

La Región de Murcia experimenta un aumento «lento» de la incidencia, pero la Comunidad teme un colapso hospitalario si los contagios no se frenan

Un mes de disciplina social para poder «volver a la normalidad». Esa fue la propuesta realizada ayer por parte del consejero de Salud, Manuel Villegas, a la ciudadanía de la Región de Murcia, con el objetivo de alertar sobre el repunte de contagios que la Comunidad está experimentando desde hace ya varias semanas. Una petición que implica el uso correcto de la mascarilla, extremar la higiene de manos, cumplir las cuarentenas y evitar, en lo máximo posible, las reuniones familiares y de ocio, principales focos de contagio.

«El pueblo chino es disciplinado, pero el español no lo es culturalmente y no estamos acostumbrados», ejemplificó el consejero, quien señaló que si durante un mes se mantienen las directrices que marca Salud Pública, «podríamos contener y aplanar la curva, volviendo a la normalidad desde el punto de vista laboral».

De ahí la necesidad de concienciar a la población. «Es importante que la gente entienda que necesitamos un mes en el que no hay contactos sociales, que mantengan la distancia social, que se laven las manos con frecuencia y que mantengan la mascarilla sistemáticamente puesta».

De hecho, pidió a la ciudadanía ser «policías» y asegurar que el entorno cumple con las medidas sanitarias, porque a su juicio, «todo el esfuerzo que se emplea en los planes de contingencia no servirán de nada si no nos concienciamos de la importancia de la responsabilidad».

Unos planes en los que se ha reforzado la asistencia sanitaria con 1.500 profesionales más que en 2019, se ha intensificado la colaboración con los ayuntamientos y las acciones de intervención y detección de contagios, y se ha asegurado un «stock» de material suficiente para poder hacer frente a esta segunda oleada de afectados que actualmente padece la Comunidad.

Una oleada que si bien está siendo menos acusada que durante los meses de marzo y abril, teme que un repunte de los contagios puedan colapsar las camas hospitalarias. «Si no se consigue frenar el ‘lento’ aumento de la incidencia, dentro de unas semanas podremos tener ciertos problemas en los hospitales. Tenemos más de 1.500 camas a disposición, y capacidad para triplicar las UCI, pero no podemos llegar a eso. Hay que evitar enjaularnos otra vez».