Devueltas al mar diez tortugas bobas tras un año criadas en cautividad

El consejero Antonio Luengo durante la liberación de una de las diez tortugas boba nacidas el pasado verano en Calblanque

Diez ejemplares de tortuga boba nacidas hace un año en las calas del Parque Regional de Calblanque volvieron este lunes al mar tras haber sido criadas en cautividad con la técnica del ‘head starting’, que posibilita que los neonatos alcancen un peso determinado para que ya no sean presa fácil de los diversos depredadores que puedan encontrar en el medio (aves y peces) y multiplica por 20 sus posibilidades de supervivencia.

El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente, Antonio Luengo, ha participado en esta suelta en Calblanque, donde ha destacado la “apuesta del Gobierno regional por la preservación de especies vulnerables o amenazadas, como ha quedado acreditado con estos ejemplares nacidos hace un año y criados con el mayor cuidado y rigor, por parte de nuestros excelentes profesionales y con la inestimable colaboración de la Fundación Oceanogràfic”, que contó con representación en el acto.

“Estas han sido las primeras tortugas bobas de las que se tiene constancia que han nacido en nuestras costas, desde que en el año 2016 comenzaron las campañas de la Dirección General del Medio Natural para difundir el protocolo de actuación en caso de detectar en nuestras playas una tortuga anidando, o sus rastros”, ha subrayado Luengo.

Para minimizar riesgos esta cría en cautividad se ha realizado en dos instalaciones diferentes: diez ejemplares se trasladaron a la Fundación Oceanogràfic de Valencia, y las otras once se han mantenido en las instalaciones de la Estación de Acuicultura Marina que el IMIDA tiene en San Pedro del Pinatar, y bajo el cuidado del personal del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle, entidades adscritas a la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente.

Todos los animales han sido marcados con microchip y sexados, resultando todos machos debido a la temperatura alcanzada durante la incubación, que no ha sido lo suficientemente alta para producir hembras.

Durante las semanas previas a la suelta todos los quelonios han permanecido un tiempo en las instalaciones del exterior naturalizadas del Oceanogràfic, con el fin de mejorar su musculación y facilitar su adaptación al medio natural después de la suelta.

La suelta de ejemplares se ha llevado a cabo en la Cala Arturo del Parque Regional de Calblanque y Monte de las Cenizas, el lugar donde se realizó la puesta el verano pasado. El consejero ha precisado que “se han liberado 10 de los ejemplares de mayor tamaño, aunque todas han alcanzado el peso mínimo de un kilo”.

“Posteriormente, se realizará una segunda suelta con el resto de animales, incluidos los tres ejemplares que van a formar parte de un estudio de seguimiento por satélite, en el que se invertirán cerca de 9.000 euros, por el que se colocan tres emisores específicos para este tipo de animales y cuyos datos de localización serán recogidos y procesados por la plataforma Argos, que ofrece información ambiental desde plataformas fijas y móviles en todo el mundo. De esta manera, podremos valorar la supervivencia de estos ejemplares en el medio durante, al menos, los tres primeros meses tras la liberación y hasta un máximo de un año”, ha especificado Luengo.

Por su parte, la concejala de Ciudad Sostenible y Proyectos Europeos del Ayuntamiento de Cartagena, Cristina Mora, ha indicado que es “un auténtico privilegio” que Calblanque sea cobijo de estas tortugas bobas, y ha resaltado “la coordinación fundamental entre administraciones y la colaboración de los vecinos”.