La siniestralidad laboral en la construcción cae un 13 por ciento en la Región

De enero a julio de 2020 se registraron un total de 1.075 accidentes con baja en jornada de trabajo, 161 menos que en el mismo periodo de 2019

La construcción en la Región de Murcia continúa siendo el sector con el índice de siniestralidad laboral más bajo ya que, de enero a julio de 2020, se registraron un total de 1.075 accidentes, un 13 por ciento menos que en el mismo periodo de 2019, seguido por el sector de la agricultura (1.995), industria (2.067) y servicios (3.393), según informaron fuentes de la Federación Regional de Empresarios de la Construcción de Murcia (FRECOM).

En este sentido, FRECOM valora muy positivamente las cifras porque “ponen de manifiesto la apuesta que empresas e instituciones del sector estamos llevando a cabo para garantizar la seguridad y la salud laboral de los trabajadores”. Sin embargo, destacan que “no se puede perder la guardia y hay que seguir destinando todos los esfuerzos necesarios en la prevención de riesgos laborales”.

En el mismo periodo de 2019, la construcción experimentó un total de 1.236 accidentes, industria (2.336), agricultura (2.403) y servicios (4.466). Todos los sectores de actividad económica registraron fuertes bajadas de la siniestralidad, encabezadas por los servicios (-24%), industria (-11,5%), agricultura (-17%) y construcción (-13%).

De enero-julio se produjeron en la Región de Murcia un total de 9.579 accidentes de trabajo con baja, de los cuales 8.530 ocurrieron durante la jornada laboral y 1.049 fueron accidentes in itinere. En relación a 2019, hubo una variación del -19,3% en el total de accidentes con baja. De ellos, los producidos en jornada registraron un descenso del 18,3%, mientras que los accidentes in itinere lo hicieron un 26,7%.

Según el Boletín editado por el departamento de Prevención de Riesgos Laborales de CROEM, los datos de siniestralidad laboral que abarcan la evolución del periodo comprendido entre enero y julio, estuvieron marcados en gran medida por un mercado de trabajo muy afectado por el Estado de Alarma y por el número de personas en situación de ERTE o que desarrollaron su actividad en remoto como consecuencia de la pandemia originada por la Covid-19.