Los contagios sociales en casas de campo, primera causa de los focos de contagio en Fortuna y Abanilla

Los alcaldes de ambos municipios aseguran que en cuanto se celebran actos o fiestas sin permiso del Ayuntamiento, es cuando se disparan los casos

Las reuniones familiares y sociales en casas de campo de las pedanías de Fortuna y Abanilla son el principal foco de los contagios de coronavirus producidos en los últimos días en ambas poblaciones y que han llevado a las autoridades sanitarias a acordar restricciones a la movilidad y la actividad hostelera.

Así lo han puesto de manifiesto en declaraciones este miércoles a EFETV los alcaldes de Fortuna, Finabel Martínez, y de Abanilla, José Antonio Blasco, que esperan para mañana la entrada en vigor de la orden acordada ayer por el comité técnico del Gobierno regional al haberse alcanzado en el primer municipio una incidencia de 682 casos por 100.000 habitantes y, en el segundo, de 1.191 positivos.

En Fortuna, donde hay 1.000 contagiados por cada 100.000 habitantes, hay once pedanías y gran parte de la población tiene casas en esas zonas rurales, afirma la alcaldesa, quien explica que es en ese contexto familiar donde se han producido la mayor parte de los contagios.

La mayoría tenemos casa en el campo y es allí donde se han producido reuniones sociales que abarcan más allá del núcleo familiar”, ha añadido la regidora de Fortuna, donde se limitarán las entradas y salidas de la población salvo por motivos de salud, trabajo o estudios y los bares y restaurantes operarán solo en las terrazas, y al 75 por ciento de su capacidad.

En el vecino municipio de Abanilla estas limitaciones serán similares, según cuenta el alcalde, que también explica que el término municipal cuenta con muchas pedanías rurales, con casas que son escenario habitual de reuniones sociales.

Según el alcalde, “se han disparado los positivos entre gente joven, la media de edad es muy joven y tenemos que restringir las reuniones y salidas durante 15 o 20 días para ver si la curva es capaz de bajar”.

José Antonio Blasco ha añadido que en verano se celebraron actos y fiestas a instancias del ayuntamiento, sin que se produjeran contagios, pero “cuando se dejaron de hacer celebraciones controladas por las instituciones la gente se ha ido a las casas particulares, sobre todo al campo, y se han disparado los casos”.

En Abanilla, con un censo de unos 6.000 habitantes, se han contabilizado en las dos últimas semanas casi un centenar de positivos, 73 de ellos en los últimos siete días.