Isabel Franco: “Tras el desastre de Cataluña, ya se estaban cocinando las posibles mociones de censura en las distintas comunidades”

La vicepresidenta regional asegura que todo el pareció “muy turbio” porque ni siquiera se consultó a la Ejecutiva nacional

La vicepresidenta de la Comunidad de Murcia, Isabel Franco
La vicepresidenta de la Comunidad de Murcia, Isabel FrancoMarcial GuillénEFE

La vicepresidenta del Gobierno murciano, Isabel Franco, ha dicho desconocer si en el futuro planteará reparos a nuevos proyectos políticos. “No lo sé, porque hoy por hoy, la política me tiene absolutamente machacada”, ha señalado en declaraciones al programa ‘Plaza Pública’ de Onda Regional recogidas por Europa Press.

Ha recordado que el mismo viernes le notificaron la incoación del expediente para su expulsión del partido. Respecto a si eso significa que tiene el camino libre para unirse al PP, Franco ha defendido que ella era una autónoma que estaba trabajando y llegó a la política de la mano de Ciudadanos, que quería incorporar a gente de la sociedad civil a la candidatura.

Yo tengo todavía mi despacho abierto, aunque no funciona porque es incompatible”, según Franco, quien explica que ella se puede incorporar “mañana” a su vida.

Al ser preguntada por si tiene previsto incorporarse a nuevas aventuras políticas en la próxima legislatura, Franco ha señalado que esto no lo ha hecho “por una cuestión personal con nadie”, y eso “no puede influir en cuestiones de la responsabilidad y el calado que supone el Gobierno regional”.

“Ni lo he hecho por eso ni por asegurarme un plato de habichuelas, porque yo, afortunadamente, mi hipoteca la tengo pagada”, según Franco, quien ha señalado que, precisamente por eso, se ha sentido libre para tomar esta decisión.

“Mucho más en juego que un sillón”

Ha recordado que, cuando su partido le dijo que se estaban planteando el puesto de la Vicepresidencia, ella les contestó que estaría donde la formación le ordenara. “Siempre dije que me iría humildemente, quitándome los galones y trabajando como diputada en el Grupo Parlamentario, y el jueves por la tarde estuve despidiéndome de muchísima gente”, según Franco.

A su juicio, hay “mucho más en juego” que un sillón. “Cuando el 15 de febrero nos vamos todos los integrantes de la Ejecutiva nacional a analizar los desastrosos resultados electorales en Cataluña, ya se estaban cocinando las posibles mociones de censura en las distintas comunidades, y por eso nadie dimite, porque estaban a medio de negociar”, según Franco, quien ha reconocido que no tiene datos al respecto pero sí es una intuición.

Ha recordado que el jueves por la mañana habló con la líder nacional de Cs, Inés Arrimadas, en cuanto terminó el Consejo de Gobierno. “Ella me dijo que, más allá de las operaciones políticas, apuesta por las personas y se preocupa mucho por el entorno de cada uno, y quería saber cómo estaba llevando yo todo esto”, admite.

Franco le contestó que los que llegan a Cs saben lo que les “toca” porque “siempre hay una situación” en la que tienen que posicionarse y aguantar el “enfado” de una mitad del electorado. “Le dije que, por mi parte, no tenía que preocuparse porque, a título personal, eso lo estaba llevando bien”, admite.

En cualquier caso, ha desmentido que Arrimadas le preguntara por lo que iba a hacer o por Martínez Vidal. No obstante, ha aclarado que ella, en ese momento, estaba esperando la convocatoria de la reunión de la Ejecutiva nacional, que se produjo al mediodía del viernes. Es más, se pregunta si esa reunión se habría convocado en caso de que ella y sus compañeros no hubieran dado “el paso adelante”.

Forja de la moción de censura

Franco ha señalado que el ya ex vicesecretario general de Cs, Carlos Cuadrado, le avisó el 8 de marzo para cenar juntos al día siguiente y, poco antes de llegar, le emplazó a pasar por la sede. “Cuando llego allí y veo a mis compañeros del grupo municipal y del grupo parlamentario, por lo que era blanco y en botella: es porque por fin se va a llevar a cabo lo que propuso el PSOE hace dos años, un gobierno conjunto en las dos instituciones para un reparto de poderes”, aclara.

Cuadrado le comunicó que Murcia iba a ser la primera comunidad presidida por Ciudadanos y que así iban a contener las elecciones anticipadas que el PP tenía previsto presentar. “Empezó todo el mundo hablar, no fue una merienda de amiguetes, sino que había mucha gente con muchas dudas”, según Franco. En cambio, Cuadrado les dijo que el tema estaba ya “acordado”.

“Incluso, se pidió hacer un pequeño apartado para reflexionar, y se nos dijo que de allí no se mueve nadie, que o se firman las dos mociones todos a una o que nos vamos todos a casa con las elecciones anticipadas a punto de convocarse”, según Franco, quien firmó porque la mayoría de sus compañeros dieron su visto bueno pese a todos esos “reparos”.

Quién eres tú para romper, yo no he venido a asumir personalismos”, según Franco, quien firmó y se marchó para cumplir el toque de queda. Al día siguiente se dio cuenta de que “todo era mucho más turbio” porque el partido no había consultado a la Ejecutiva nacional ante un cambio tan “serio”.

Lamenta que se planteaba “poner patas arroba todo un Gobierno regional en una situación de pandemia para hacer un reparto de sillones”. Además, ha criticado que Cs dejaba el Ejecutivo “en manos del PSOE” y la formación naranja solo tenía “fuerte” la Presidencia, que “no tiene competencias directas”.

Votación de la moción de censura

En cuanto al voto de los tres diputados regionales expulsados de Vox en la moción de censura, Franco ha afirmado que, por lo “poco” que les conoce, imagina que “van a votar en conciencia lo que ellos consideren mejor para la Región”.

En cuanto a la posibilidad de que el presidente de la Asamblea Regional y miembro de Cs, Alberto Castillo, se pueda abstener en la votación, Franco ha reconocido que él se encuentra en una situación “muy complicada” porque “se está viendo en medio de una división del Grupo Parlamentario, hay diferencias de criterios y de posiciones”.

“Para él, tomar partido tiene que ser muy complicado”, según Franco, quien cree que, si Castillo finalmente se abstiene, “estará actuando, igual que los demás, en conciencia, pensando siempre en lo que es mejor para la ciudadanía de esta Región”.

Al ser preguntada por lo que le parece la salida de Pablo Iglesias del Gobierno central, Franco ha considerado que es una “cortina de humo” porque el PSOE “se está viendo perjudicado por lo ocurrido con la moción de censura en Murcia y quieren pasar página lo antes posible”.

En cualquier caso, Franco ha desmentido haber hablado con el secretario general del PSRM, Diego Conesa, ni con el delegado del Gobierno, José Vélez.

Finalmente, ha señalado que tiene “cientos de mensajes” de apoyo de cargos públicos, de concejales, de alcaldes, de diputados, de compañeros del partido y de afiliados, así como de gente que se había ido de Cs porque había empezado a albergar dudas sobre su posicionamiento nacional.

En cuanto a la motivación última de su decisión, Franco ha señalado que, en una situación “tan crítica” como la actual con la gestión de una pandemia, “si la clase política quiere recuperar la confianza de la sociedad, lo que tiene que hacer es remangarse y ponerse a trabajar, olvidándose de colores políticos”.

“Cuando estemos saliendo de esto y ya no hablemos de pandemia, retomamos los colores y las banderas políticas y hacemos lo que tengamos que hacer, con PP, PSOE o lo que haga falta”, ha remarcado, pero no “así, para dar una Presidencia en plena pandemia y de esta manera, de espaldas a todo el mundo y sin informar, ni siquiera, a los órganos superiores de un partido”.

“No, solo por una Presidencia, no”, ha señalado Franco. Al ser preguntada por si Martínez Vidal ha hecho saltar Ciudadanos por los aires por un interés personal, la vicepresidenta ha señalado que “el tiempo lo dirá”.