El segundo municipio más grande de España se encuentra en la Región de Murcia, y no es la capital

Con una extensión de cerca de 1.700 kilómetros, este término municipal cuenta con 39 pedanías, algunas de ellas a más de 40 kilómetros de distancia del casco urbano

Imagen del casco antiguo del segundo término municipal más grande de España, con 1.681,3 kilómetros de extensión
Imagen del casco antiguo del segundo término municipal más grande de España, con 1.681,3 kilómetros de extensión FOTO: Oficina de Turismo de Lorca La Razón

Cuando se piensa en grandes ciudades, el imaginario colectivo suele evocar ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla. Centros urbanos de gran población que centra la actividad económica y social y se sitúan como los principales destinos turísticos del país. España es un territorio lleno de riqueza, historia, patrimonio, cultura y tradición, por lo que hay que llevar la vista más allá de estas grandes capitales para conocer en profundidad el carácter y la personalidad de la población que compone el país.

En este sentido, hay que alejarse de los grandes núcleos poblacionales para descubrir territorios compuestos por una gran extensión, que albergan dentro de sus fronteras una forma de vivir totalmente distinta a la de las grandes ciudades.

Así, el término municipal más extenso de España es la ciudad de Cáceres, en Extremadura, con una extensión de 1.750,23 kilómetros y un población de 96.255 personas.

Tras este municipio, hay que cruzar algunas comunidades autónomas hasta llegar a la Región de Murcia, enclave en el que se encuentra el segundo término municipal más extenso de España.

Se trata de la localidad de Lorca, cuya superficie total es de 1.675,21 kilómetros. Se encuentra ubicada al sureste del sistema Ibérico, y se enmarca dentro de la municipalidad de la comarca del Alto Guadalentín. En este territorio viven alrededor de 95.515 personas, que se distribuyen en una decena de barrios.

No obstante, esta zona que limita con Almería, tiene su área más destacada en los elementos naturales que estructuran el territorio con el relieve montañoso, la red hidrográfica que cruza el municipio y las vías de comunicación. Su situación en el extremo oriental de las cordilleras Béticas, hacen que el territorio se diferencie en tres zonas morfológicas.

En las mayores altitudes de la comarca, sobre las montañas, se pueden alcanzar hasta los 1.500 metros de altura. Estos arcos montañosos están compuestos por una serie de formaciones montañosas formadas por la Sierra del Gigante, la Sierra del Pericay, la Sierra del Almírez, la Sierra del Madroño y el macizo de las sierras del Cambrón y Ponce.

Por otra parte, en la zona central del término municipal, se encuentra el Valle del Guadalentín, que cruza y da vida a la huerta de Lorca. Sus canales y acequias tienen su origen en la época árabe del municipio, por lo que riega el cultivo mediterráneo que allí se siembra. Así, frutas, verduras y hortalizas llenan esta zona de colores y aromas propios del mediterráneo, y constituyen todo un símbolo en la gastronomía de la Región de Murcia.

Finalmente, Lorca cuenta con una zona litoral que se extiende desde las sierras litorales hasta la costa, si bien es cierto que representa una zona más acantilada que de playa. Cuenta además con algunas calas abiertas al mar en la zona más meridional del municipio.

Pero sin duda, uno de los mayores atractivos del municipio es su casco antiguo, situado a los pies del monte del Castillo, donde a través de un recorrido a pie se encuentran los edificios más emblemáticos de la ciudad, como son el Ayuntamiento (SS. XVII y XVIII), la antigua Colegiata de San Patricio (SS. XVI y XVIII) y la Casa del Artesano, ubicada en el antiguo Pósito de Panaderos (S. XVI).