Felipe VI celebra los 75 años de la Escuela Militar de Paracaidismo con la bandera de España más grande jamás desplegada

Desde su fundación, la Escuela ha formado a casi 120.000 alumnos que han realizado 1,5 millones de saltos

El Rey Felipe VI (2d) saluda a su llegada al 75º aniversario de la creación de la Escuela Militar de Paracaidismo ‘Méndez Parada’,  en la base aérea de Alcantarilla.
El Rey Felipe VI (2d) saluda a su llegada al 75º aniversario de la creación de la Escuela Militar de Paracaidismo ‘Méndez Parada’, en la base aérea de Alcantarilla. FOTO: Edu Botella Europa Press

Su Majestad el Rey Felipe VI ha asistido este martes al acto de conmemoración del 75 aniversario de la creación de la Escuela Militar de Paracaidismo, del primer curso paracaidista y del primer lanzamiento paracaidista militar en España --que tuvo lugar el 23 de enero de 1948--.

El acto, que ha tenido lugar en la Escuela Militar ‘Méndez Parada’ (ESMILPAC) de Alcantarilla, ha contado con paracaidistas ataviados con uniformes históricos y la realización del salto con la bandera de España más grande desplegada en vuelo en toda la historia, con una superficie de 1.350 metros cuadrados y 65 kilogramos de peso.

El Rey ha llegado a las 11.00 horas a la Base Aérea a bordo de un helicóptero y, nada más aterrizar, ha saludado a las autoridades castrenses que le esperaban. A continuación ha subido a un pódium dispuesto en la pista para recibir los honores correspondientes y, finalmente, ha pasado revista a las tropas acompañado por el jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, Javier Salto Martínez-Avial.

Acto seguido, Felipe VI se ha dirigido a la segunda línea de saludo, donde ha estrechado la mano de las autoridades civiles y religiosas, entre las que se encontraba el presidente del Gobierno murciano, Fernando López Miras; el delegado del Gobierno en la Región, José Vélez; el presidente de la Asamblea Regional, Alberto Castillo; el alcalde de Murcia, José Antonio Serrano; el primer edil de Alcantarilla, Joaquín Buendía; y el obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes.

Al finalizar el saludo, el Rey ha asistido al homenaje a los caídos por España y, a continuación, han tomado la palabra el teniente general Pedro José García Cifo, que es el paracaidista con más trayectoria en activo; y el coronel Alberto José Lens Blanco, jefe de la Base Aérea de Alcantarilla y director de la Escuela Militar de Paracaidismo Méndez Parada.

Al acabar la alocución se ha llevado a cabo un desfile aéreo-terrestre y se ha procedido a un salto de exhibición de paracaidistas.

En concreto, han saltado en primer lugar seis instructores con paracaídas con campana pequeña que han descendido a gran velocidad y, a continuación, han dado paso a un salto masivo de 114 paracaidistas, dos de ellas mujeres --una agente de la Guardia Civil y otra miembro de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo (PAPEA)--. Como curiosidad, alguno de los saltadores estaba equipado con uniformes históricos.

Acto seguido, un paracaidista --el subteniente Vidal-- ha saltado con la bandera de España más grande desplegada en vuelo en toda la historia y la tercera más grande del mundo.

Finalmente, el Rey se ha retirado con una pequeña delegación para hacerse una foto de grupo, ha inaugurado un monolito de homenaje y se ha retirado a un acto social donde se ha llevado a cabo un brindis con vino.

Efeméride de la creación

Durante su alocución, el coronel Alberto José Lens Blanco ha procedido a la lectura del boletín oficial número 97, fechado el 19 de agosto de 1947, y por el que se creaba la Escuela Militar de Paracaidismo, ubicada ya desde sus inicios en el aeródromo de Alcantarilla.

Su misión, ha recordado, era la formación moral, física y técnica de los mandos y tropas de las unidades de zapadores paracaidistas. La Escuela comenzó con dos cursos anuales --de cuatro meses de duración-- para la formación de oficiales, suboficiales y tropa. El primero de estos cursos comenzó el 15 de septiembre de 1947.

Al finalizar, los alumnos recibían el título de zapador paracaidista tras haber completado, al menos, seis saltos desde el avión, uno de ellos colectivo, tal y como ha recordado Lens.

Tras la intervención de Lens, se ha procedido a la entrega del obsequio al paracaidista distinguido por su dedicación y entrega, el subteniente Vicente López Cabrera, quien ha recibido la distinción de manos de García Cifo.

El primer salto: 12 valientes a bordo de un Junkers 52

García Cifo ha tomado la palabra para agradecer, en primer lugar, su presencia al Rey en este “simbólico” acto. “Lo que parece usual, en principio, en aquella época no lo era tanto”, según el teniente general, quien ha recordado que los primeros saltos se llevaban a cabo solo ante emergencias para salvar la vida ante un incidente en vuelo.

En 1946 se propuso la creación de la primera unidad de paracaidismo de la historia, pero faltaba el paso previo: la formación necesaria. Una comisión se encargó de buscar el emplazamiento de la escuela y sus integrantes tuvieron claro “desde el principio” que debía ubicarse en Murcia dada la bondad de su clima.

El primer curso fue el “relato de unos hombres que, con su entusiasmo, cambiaron el rumbo de las Fuerzas Armadas españolas”, según García Cifo, quien ha destacado que contaban con muy pocos medios. En enero de 1948 se produjo el primer salto en paracaídas a cargo de “12 valientes en dos tandas” que saltaron desde un Junkers 52. Un total de 165 alumnos concluyeron ese primer curso y, a partir de entonces, el crecimiento de la Escuela fue “exponencial”.

Desde entonces, la Escuela ha formado a casi 120.000 alumnos que han realizado 1,5 millones de saltos. Además, tal y como ha señalado el teniente general, la institución se ha convertido en un “referente internacional”, con la formación de alumnos también foráneos.

Tras resaltar la labor de todos los instructores que han formado parte de la institución, García Cifo ha reconocido que a la Escuela le aguarda un futuro “prometedor”. Y es que, actualmente, las unidades que se forman en la Escuela son capaces de integrarse en la acción de infantería, en fuerzas especiales o en despliegues aéreos, algunas veces integradas en fuerzas de combate de la OTAN. Todos tienen en común “su arrojo y capacidad de combate”, ha subrayado.