Pesca

La última almadraba de Europa se encuentra en aguas españolas

Fue fundada en 1947 y desde entonces ha ido pasando de generación en generación

La última almadraba de Europa se encuentra en aguas españolas
La última almadraba de Europa se encuentra en aguas españolasLa Razón

Son muchas las prácticas ancestrales que, con el paso del tiempo, se van perdiendo y van siendo sustituidas por otras mucho más modernas. Es el caso de la almadraba, un arte de pesca sostenible con orígenes milenarios. Se trata de uno de los métodos de pesca que más respeta el medio ambiente marino y que hoy en día solo se practica en Cartagena, en la Región de Murcia.

Tal y como explica Turismo de la Región de Murcia, la última almadraba que queda del Mediterráneo, fue fundada en 1947 y desde entonces ha ido pasando de generación en generación de la familia Paredes.

A través de un proceso manual, este método solo es posible con el esfuerzo y la coordinación de todos, ya que para ponerla en funcionamiento se requiere extender más de dos mil boyas y mil kilómetros de cable de acero en la orilla de la playa.

Esta técnica es de las más sostenibles porque permite seleccionar, al permanecer vivas en el barco, aquellas especies que son idóneas y liberar las que no lo son.

¿Cuándo se pone a funcionar la última almadraba del Mediterráneo?

A las ocho de la mañana se dan cita en el muelle de La Azohía (Cartagena) los 18 trabajadores de la almadraba. Comienzan su día luchando por conseguir el mejor atún de la Región. La producción española está formada en un 95% por ejemplares de las zonas costeras de la Región de Murcia. Por ello no es de extrañar que en la Región haya muchos platos gastronómicos con este gran alimento proveniente del mar. Por ejemplo; la ensalada murciana, el pisto murciano y el pastel de atún. Además existe una preparación típica que es la estrella de los aperitivos en la Región: la mojama y los lomos de atún salados.

Además de la captura de esta especie se le suman otras como la melva, albacora, lecha, emperador o caballa, entre otros.

Todas ellas se envían directamente a la lonja, donde son subastadas con un sistema de bolsa en el que a través de unos mandos los compradores pujan. Aunque se le da prioridad a los mayoristas, también venden a curiosos y turistas de la zona. Por lo que si te encuentras por la azohía a primera hora de la mañana déjate caer por la última almadraba que queda del Mediterráneo y deléitate con cada una de las especies recién recogidas del mar.