El chiringuito de Pedrerol: La otra cara de Messi
foto-autor

Messi no falla. El Messi del Barcelona no falla. O, mejor dicho, el Messi del Barcelona en la Liga no falla. Ante el Espanyol volvió a salvar a su equipo, aunque hubo que esperar al minuto 70. A Leo se le vio bien físicamente después de abandonar la concentración de su selección. Una buena noticia para todos.

Es otro ¡Cómo le cambia la cara cuando se pone la camiseta blaugrana! Es otro. Con el Barça sale al campo relajado. Sonríe. Asiste. Marca. Se siente importante. Y se besa el escudo. ¿Qué quiso decir? ¿Qué mensaje quiso lanzar? ¿El de «aquí sí me quieren»?

La sombra de Maradona En el Barça se reivindica y en Argentina pide cariño y apoyo. Hasta utiliza una emisora de radio para mostrar su malestar. E incluso el de su hijo. «¿Por qué te critican en Argentina, papá?», le preguntó. Pues porque la sombra de Maradona es muy alargada. Porque en esa comparativa que está en boca de toda Argentina, por mucho que le pese, siempre pierde Messi.

El último Mundial Hasta que no logre conquistar un Mundial con la albiceleste, esa pelea contra el Pelusa la va a tener siempre perdida. Y sólo le queda una oportunidad. Qatar 2022. Tres años tiene para preparar la gran cita. La última intentona para ser campeón del mundo y terminar con los debates. Tres años para seguir deslumbrando con el Barça y conseguir hacer realidad el sueño de todo un país.

Al menos un título Antes, este verano, tiene una gran oportunidad para al menos saber lo que es festejar un título con la selección absoluta de Argentina. Afronta la Copa América. Sería una buena forma de conseguir la complicidad de sus compatriotas y le daría una tregua antes de esa importante cita Mundialista.

Críticas en su país Argentina no es un clamor en favor de Messi. Al contrario. Siempre hay algo que echarle en cara. Siempre hay alguien con un reproche para el líder y capitán de la selección. Como Pasarella, para quien la «actitud» de Messi es «diferente con el Barcelona». Como Kempes, que acusa al resto de jugadores de «perder personalidad porque sólo están pensando en darle el balón a Messi». Como Ruggeri, que se habría «quedado con el equipo. Es el mejor y siempre tiene que estar para evitar críticas».

Hay que pedirle más A Messi ahora mismo sólo le importa esa «copa tan linda» de la que le habló al Camp Nou. La Champions. La que lleva tres años viendo levantar al Madrid. Está muy bien hacerle dos goles al Espanyol, pero hay que pedirle la Champions y un título con Argentina. La Liga no es suficiente. Y él lo sabe.