Opinión

García i Alsina

Jaume García i Alsina fue un reconocido médico y uno de los principales pioneros del deporte español, cuyo legado ha influido en el desarrollo del deporte hispano, pero que la mal llamada «memoria histórica» ha decidido olvidar y la supremacía moral de la izquierda quiere borrar. En 1868 su padre, Pere García Corbera, fundó en Barcelona el «Gimnasio García», para impartir lecciones al cuerpo de bomberos, del que él era el jefe, y posteriormente lo abrió a la ciudadanía. Años después, en 1904, Jaume abrió en el barrio de Gracia el «Gimnasio García Alsina», que pasaría a denominarse «Instituto Kinesiterápico», el cual disponía de un jardín y de los aparatos más modernos de la época.

Jaume ejerció de médico, maestro, organizó tablas gimnásticas, competiciones atléticas, congresos de «Higiene escolar» y tuvo una destacada militancia en diversas entidades, desde 1913 fue el primer dirigente del Sindicato de Periodistas Deportivos, uno de los fundadores de la Federación Atlética Catalana, donde formó parte como tesorero de la primera junta directiva y ocupó la presidencia en dos períodos más, 1920-21 y 1922-23 y uno de los fundadores del Comité Olímpico de Cataluña, como delegación del COE. El año 1924 autorizaron a su gimnasio el desarrollo de la halterofilia, y también le encargaron la organización de un concurso de selección y preparación de atletas con el objetivo de los Juegos Olímpicos de París, a la que asistió como delegado del equipo de lucha. En estas fechas él era presidente de la Federaciones Catalana y Española de lucha grecorromana. García Alsina abandonó la presidencia de la Federación Catalana en 1932 y la española dos años después, ocupando en este la presidencia de honor.

Colaboró con el Ministerio de Instrucción Pública del Directorio de Primo de Rivera, estudiando las reglamentaciones de la Educación Física Nacional e Instrucción premilitar y dio a conocer cómo era la educación física y el deporte fuera de nuestras fronteras, organizando una Exposición Gráfica Internacional de Educación Física, Fisioterapia, Deportes y Turismo en su gimnasio y en 1934 impulsó el I Congreso Catalán de Educación Física.

Jaume García i Alsina debería figurar con letras de oro como referente del deporte catalán y por ende del español. Pero su figura y su nombre ha desaparecido de la corrección política. Su delito, ser de derechas.

El 20 de septiembre de 1936, Jaume García i Alsina fue asesinado por uno de los muchos grupos de «incontrolados» que sembraron el terror entre las gentes de derechas y católicos en Barcelona. Ese mismo día debía participar en los juegos olímpicos de invierno de Garmisch-Partenkirchenen. Su cadáver apareció torturado y desfigurado junto al de su hijo Joan García Rodríguez. Su delito, ser de derechas.

Más de 8.500 catalanes fueron asesinados en poco más de tres meses de sangre y fuego en el verano de 1936. Su responsable fue Lluís Companys, el mismo personaje que da nombre a las principales calles, plazas y avenidas de todos los pueblos catalanes.