Problemas reales

César Lumbreras

Los problemas reales de los españoles siguen y la vida de cada día no se para, aunque los políticos no se pongan de acuerdo. Que se lo pregunten a los miles de afectados por la gota fría de los últimos días, que se han quedado en bastantes casos sin sus casas, sin sus muebles o sin los recuerdos de toda una vida y que ahora se van a tener que enfrentar a la burocracia, a las compañías de seguros o a lo que digan y hagan los del Consorcio de Compensación de Seguros. Que se lo digan también a los que han perdido sus puestos de trabajo, los negocios que tenían o a los que han sufrido daños en sus explotaciones agrarias.

Los ministros del Gobierno ya han «enseñado la patita» diciendo algo así como que «pueden hacer lo que pueden hacer al estar en funciones». Atender a las necesidades de los afectados es, en estos momentos, lo más urgente y lo más importante. Cada día que pasa tenemos una prueba más de que vienen vientos de cara para la economía, de que los problemas se acumulan y no nos coge precisamente en las mejores condiciones para afrontarlos.

El precio del petróleo se puede disparar en los próximos días; se confirma que la desaceleración económica comenzó antes de lo que se pensaba y es bastante pronunciada, como reflejan los últimos indicadores conocidos. Y, mientras tanto, aquí, Pedro Sánchez ha estado tumbado a la bartola durante los últimos meses, salvo en lo de viajar fuera y dedicarse a la política exterior, que es lo que le gusta de verdad.