Tiempo de confinamiento
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Diariamente, recibo docenas de llamadas, pero, en los últimos días, los telefonazos han aumentado en proporción geométrica. Proceden de médicos desbordados, de políticos abochornados, de policías abrumados, pero, sobre todo, de ciudadanos que no pueden soportar estar en casa sin salir. Algunos me han confesado que, en su vida, han sacado tanto a pasear al perro y que lo hacen, sin duda alguna, para ser ellos quienes se dan un voltio fuera de las cuatro paredes. Permítaseme algunas sugerencias para soportar mejor esa cuarentena. 1. Disfruten de la familia. Sí, ya sé que algunas son insoportables, pero ahora tienen tiempo para ajustar la vida familiar, para estar con los niños y jugar con ellos y para querer sin prisas a su pareja. 2. Descubran los clásicos. Digan lo que digan, la televisión es poco soportable. Entérense de lo que son las lecturas clásicas en las que nunca se detuvieron y sepan que existe un cine glorioso que nada se parece a la bazofia actual. 3. Piensen. El gran negocio de los que cortan el bacalao es que nadie piense. Mantienen a la gente moviéndose a empujones. Ahora cuentan ustedes con horas y horas para reflexionar. Aprovéchenlas. 4. Saquen conclusiones. Las crisis permiten observar lo mejor y lo peor del ser humano. Contemplen con sensatez el panorama, vean lo que está haciendo todo el mundo y extraigan ustedes las consecuencias adecuadas. 5. Reexaminen sus existencias. Percátense de lo que vale pasear, tomar el sol, ir a tomar un café, charlar con los amigos y todo eso a lo que no se da importancia, pero que vale su peso en oro. 6. Comprendan que lo importante es ser y no tener. Si su vida fue una existencia centrada en el ser ahora estarán sobrellevando todo con mucha más facilidad. Si hasta ahora colocaron su esperanza en el tener descubran la verdad. 7. Buscan a Dios. Podría decir que ésa es una conclusión egoísta dado que no está nada controlado el avance de la enfermedad y que no ha podido quedar más claro a lo que llega el ser humano. No voy a hacerlo. Busquen a Dios ahora que todavía puede ser buscado. Es posible que no lo hayan hecho hasta ahora. No desperdicien la oportunidad porque a saber cuando vendrá otra. Lean algunos capítulos de la Biblia cada día y lo verán. Y mientras tanto… ¡¡¡feliz confinamiento!!!    

 
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