“Una negociación en vía muerta”

El líder de Podemos ha descubierto que las cosas se ven muy distintas cuando se está en el Gobierno y que no hay margen para excentricidades

Hay que partir de la base de que Sánchez y Casado no tienen mucho margen para negociar unos Presupuestos Generales del Estado. La situación sería diferente si no hubiera un gobierno de coalición entre PSOE y Podemos, aunque seguiría siendo un proceso muy complicado. Todas las leyes de presupuestos son importantes, pero en este caso lo es mucho más debido a la grave crisis que afecta a la economía española.

El presidente del Gobierno es prisionero de su pacto con Podemos, pero también lo es Iglesias con respecto al PSOE. Más allá de las declaraciones grandilocuentes, con algún que otro exabrupto, propias de cualquier proceso negociador al final tendremos presupuestos. Sánchez se reunió con Casado y con Arrimadas, la primera fue mal y la segunda muy bien como era previsible. La líder de Ciudadanos se ha encargado, como es lógico, de establecer el clima político y las condiciones evanescentes suficientes para justificar que irá de la mano del PSOE y Podemos.

Como era también previsible, Iglesias ha dejado claro que las cuentas públicas las presentaría conjuntamente con Sánchez. El papel de Arrimadas queda circunscrito a recibir afecto y alguna concesión que le permita vender que ha conseguido unos Presupuestos moderados. A pesar de todo, estoy convencido de que Sánchez atará corto a Iglesias. Estamos inmersos en un juego de sombras chinescas y nada parece lo que es.

El líder de Podemos ha descubierto que las cosas se ven muy distintas cuando se está en el Gobierno y que no hay margen para excentricidades teniendo en cuenta los datos del paro, el endeudamiento, las exportaciones, el consumo, el déficit público y la caída de los ingresos tributarios. Y bastante trágala será asumir a Ciudadanos, pero hubiera sido imposible incluir al PP, salvo que Casado hubiera aceptado ser un telonero.

Por cierto, esta firmeza en la defensa de las posiciones populares y de los intereses de España desmiente los ataques que ha recibido en los últimos días. Los que aseguraban que se produciría un entreguismo forzado por la patronal y la UE se han encontrado que el PP está donde tiene que estar. Lo mismo le sucede al PSOE. Otra cuestión que quedó ayer muy clara es que no se negociarán los órganos constitucionales pendientes de renovación incluyendo a una formación que es muy amiga de los independentistas, los abertzales y los antisistema. Es un tema de enorme trascendencia para España y su futuro.