La política de trincheras de la izquierda

Una vez más sigue la estrategia comunista de repetir las mentiras hasta la saciedad

No creo que nadie fuera tan ingenuo como para pensar que la izquierda no aprovecharía la oportunidad para hacer la política de trincheras que tanto le gusta. Lo penoso es que miente con la pandemia y utiliza una decisión tan difícil como las restricciones que se han aplicado en algunas zonas de salud de Madrid para seguir con su estrategia contra Ayuso. El gobierno de la comunidad tuvo que adoptar medidas muy difíciles e impopulares para frenar la extensión de la covid-19. No hay ningún motivo ideológico, sino simplemente sanitario porque no existe barrio de la capital que no tenga votantes de todos los partidos. Por ello, es impresentable que organicen movilizaciones y convoquen, además, una manifestación. Es bueno recordar lo que decían con las protestas de Núñez de Balboa o el término despectivo de «cayetanos» para descalificar a los que discrepaban de las medidas gubernamentales. Entonces escribí, como ahora, que estaban en su derecho a expresar su opinión.

La izquierda tiene una concepción patrimonial del poder y en este caso una fijación contra Ayuso que roza el patetismo. Es cierto que el PSOE ganó las elecciones, pero el centro derecha tenía la mayoría para gobernar. A pesar de ello, siguen con su sueño de derribarla por medio de una moción de censura y están preconstituyendo las pruebas, buscando un relato y agitando las calles para presionar a Ciudadanos para que traicionen la coalición firmada con el PP. La evolución de la pandemia es imprevisible. El gobierno de Sánchez es muy consciente de que no hay ninguna certeza o medidas milagrosas, salvo otro confinamiento que haría mucho más grave la actual crisis económica. El problema que afecta ahora a la comunidad de Madrid es el mismo que hace unos días golpeaba en otros territorios y no sabemos a quién le puede tocar en las próximas semanas. Es verdad que es el motor de España, con una gran movilidad y concentración de población, pero las mentiras de la izquierda son solo mentiras. Lo son en lo que dicen sobre los médicos y los enfermeros pasando por los medios materiales y económicos. Una vez más sigue la estrategia comunista de repetir las mentiras hasta la saciedad para que parezca que son verdaderas. Otros países, regiones y ciudades han tenido que adoptar nuevas limitaciones, porque el bicho no se ha podido controlar. Es lo que sabe ahora el gobierno a pesar de que creía que alumbraba una Nueva Normalidad.