«En la dirección del Estado»

«Ellos quieren el final de este Estado, y con sus presupuestos lo llevan a la bancarrota»

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero durante la segunda jornada del debate a la totalidad de los PGE de 2021 que se celebra esta semana en el CongresoAlberto R. RoldánLa Razón

El debate sobre los Presupuestos Generales del Estado para 2021 es un fiel reflejo de la situación tan singular en la que nos encontramos en España, y no solo por la pandemia. Suele decirse que «lo que mal empieza, mal acaba», y en esta ocasión también acierta el refranero. Mal empezó la legislatura, con un pacto contra natura entre quienes –como Podemos– vinieron para «conquistar el Cielo del poder» derogando el sistema político de 1978 y desalojando del mismo a la «casta» dominante; y los socialistas, desde la aprobación de la Constitución especiales representantes de esa casta.

Ayer se dio luz verde a la tramitación de los primeros presupuestos de Sánchez desde que llegó al Gobierno, con unos apoyos incompatibles con la realidad de un país que necesita de la unidad como nunca hasta ahora, para restaurar un tejido productivo muy dañado por la pandemia. Era el momento de rectificar el mal comienzo ya que, «a grandes males, grandes remedios», y hacer verdad y creíble la consigna de que «#unidos saldríamos más fuertes».

En julio Sánchez afirmó que, tras la victoria conseguida, era el momento de disfrutar de la «nueva normalidad» conquistada, y se fue de vacaciones. Ahora comprobamos que, para Sánchez, esa normalidad es que Bildu y los separatistas estén «en la dirección del Estado», según afirmó su socio Iglesias. Ellos quieren el final de este Estado, y con sus presupuestos lo llevan a la bancarrota. Mientras, la sociedad española se encuentra, como la rana, en elevado grado de letargo.