Partido sanchista: ex PSOE

Comenzó, así, con él una nueva etapa en la historia de nuestra democracia

Tras las elecciones generales de 2015, ante el bloqueo provocado por Sánchez –que debutaba como candidato socialista– no fue posible la investidura del ganador como venia sucediendo en las diez legislaturas anteriores. Ello obligó a repetir las elecciones por primera vez desde 1978, con una nueva y más amplia victoria del PP, que obtuvo 137 diputados, frente a los 84 de Sánchez.

Ante ese resultado, se obstinó en no asumir su derrota y facilitar el comienzo de la legislatura, lo que obligaba a una tercera repetición electoral. Esto provocó una división fratricida culminada con la salida de Sánchez de la Secretaría General el 1 de octubre de 2016, tras un dramático Comité Federal.

Comenzó, así, con él una nueva etapa en la historia de nuestra democracia, que continuó con su retorno a la Secretaría General meses más tarde. Solo un año después de eso, asumió el Gobierno por medio de la primera exitosa moción de censura.

Desde la irrupción de Sánchez en la escena política nacional de la mano de Redondo, gobierna y pacta con quienes prometió reiteradamente que nunca lo haría. Ahora ha precipitado una inevitable crisis política su acuerdo presupuestario con ERC a cambio de excluir al común y oficial idioma español de su condición de lengua vehicular, y con Bildu, que proclama su voluntad de «tumbar» el régimen constitucional y nunca ha condenado el terrorismo etarra.

El PSOE de 140 años de vida, ha dejado de existir. Es otra novedad de Sánchez: ya es el «partido sanchista».