El hecho diferencial

El contagio se está controlando sin matar la economía

Ruben MóndeloLa Razón

Quién nos iba a decir que, tras estigmatizar el Gobierno durante meses a la presidenta Ayuso como la peor gestora en la lucha contra la pandemia, ahora deba reconocerla como referencia de buena gestora a nivel nacional.

Recordarán que hace unos meses, Torra se atrevía a afirmar que «con la independencia, Cataluña controlaría mejor la pandemia y tendría menos muertos». Hoy el milagro es que en TV3 se afirme que «Madrid lo está haciendo muy bien y que es un modelo a estudiar e imitar». Sin duda existen los milagros, pero ya sabemos que «a Dios rogando y con el mazo dando». El Gobierno regional de Madrid y su Ayuntamiento están haciendo muy bien sus deberes, y debemos rendirnos a la evidencia de que sus tasas de contagio, la colocan entre las mejores de las capitales europeas.

Mientras en Barcelona la restauración está cerrada desde hace un mes, y se mantiene el toque de queda a partir de las diez de la noche, en Madrid las cafeterías y bares permanecen abiertos, y el confinamiento domiciliario comienza a las 12. El contagio se está controlando sin matar la economía mediante la compra y realización masiva de tests PCR y antígenos utilizando para ello, además, farmacias y otros locales privados en el territorio.

Comenzaron haciéndolos en los barrios y distritos más populares de Madrid, para seguir ahora por los restantes; y la fórmula funciona. En Barcelona tenemos a Colau y en Madrid a Almeida y a Ayuso. Es el auténtico fet diferencial.