Simancas y los herederos de las checas

No tenemos que resignarnos ante las mentiras socialistas. No puede ser.

Francisco MarhuendaLa RazónLa Razón

No entiendo muy bien por qué Simancas tiene que insultar a los que cuestionan el pacto con Bildu, aunque ahora Sánchez lo niegue y entremos en una de esas absurdas espirales de confirmaciones y desmentidos que tan mala imagen ofrecen de los políticos. En cualquier caso, me parece un despropósito que el antiguo líder de los socialistas madrileños considere que los discrepantes son un «asco de miserables que gobiernan con los herederos de Franco». El término miserable me parece terrible, pero nos hemos acostumbrado a las descalificaciones de brocha gorda y a los excesos retóricos que luego son desmentidos por los acontecimientos. No importa, porque todo cabe en esta frívola arena política. La izquierda utiliza a Franco y el franquismo cuando no tiene argumentos. Por cierto, me sorprende que no sienta repugnancia gobernando con los comunistas. La lavadora socialista tiene una amnesia sorprendente con los asesinatos brutales y aterradores cometidos por el Frente Popular durante la Guerra Civil. Simancas no conoce o no quiere conocer los terribles crímenes contra la Humanidad cometidos por socialistas, comunistas y anarquistas. Es tan atroz que debería ser prudente y sobre todo no dar lecciones.

No tenemos que resignarnos ante las mentiras socialistas. No puede ser. Y, además, muchos hijos y nietos del régimen franquista ahora limpian su conciencia abrazando las ideologías de izquierda, aunque viviendo muy bien. Es posible que algún día se imponga la mordaza y ni siquiera los historiadores podremos recoger los hechos. No sólo tendremos un ministerio de la Verdad para combatir el concepto de las fake news que tiene la mayoría gubernamental y sus socios independentistas y bilduetarras, sino que habrá un ministerio de la Memoria para poner una mordaza a la Historia. No podremos escribir sobre el genocidio católico, las checas, los tiros en la nuca, las torturas brutales y las violaciones masivas, el papel depredador de la Unión Soviética, el fracaso de la Segunda República, etc. Simancas es un adelantado y ya decide que el PP gobierna con los herederos de Franco. Me podría poner a su altura y decir que ellos lo son de las checas y que se humillaron ante la Unión Soviética al convertirse en las marionetas de sus embajadores y los comisarios políticos. Es difícil encontrar algo más vil que las torturas que sufrió Andreu Nin antes de su asesinato. La lista de atrocidades cometidas por aquellos republicanos defensores de la democracia y las libertades es interminable.