Han visto qué «requetemonas» estamos en la felicitación de Navidad mi hermana So y yo. Es una foto reciclada, de cuando estuvimos en Somao en Octubre, no vaya a ser que esta parte de la familia gaste un poco de más y montemos otro escandalito, que menuda es Altibajos. En vez de hacernos un book como dos modelazas, con bien de ventilador como Beyoncé, con bien de lentejuelas, nos ponen ahí con esa pinta de ñoñas, para que nos vean los republicanos como de trapillo. Yo se lo dije a Altibajos el otro día: «Mama (con acento en la primera a que es como a ella le da rabia) ya que no vas a gastar en fotógrafo, déjate unos duros, que metan la foto de Asturias en un cartoncillo y que al abrirlo suene la música de Narcos». Yo vi que iba maldiciendo mi estampa por el pasillo, pero es que me entretiene una barbaridad su carácter, la verdad. El caso es que van a mandar la felicitación con nosotras y también una tarjeta con las firmas del yayo y la yaya. Que me dije para mis adentros: «¿Mandan una tarjeta? ¿Pero como las de Pipe y Vic Frigorífica? ¡Detallazo!» Pero luego no son de esas, mecachis, siempre ha habido clases. Por cierto, que me he vuelto muy fan de la prima Frigorífica, que ahora va de mujer pelilarga enfadada con la prensa y hace como que tropieza por culpa del reportero. Es una estrategia pensadísima y muy conseguida, porque además luego se vuelve con ese gesto tan suyo al pobre muchacho y se pone bien farruca. Al menos llevaba la mascarilla que no es poco, digamos todo. Bueno total, que vamos a pasar estas fechas tan entretenidas que se las cambio a cualquiera de Vds y les dejo la casa y la compañía, porque como aparezca el yayo se monta y si no aparece se va a montar también. Ea, les dejo, que tengo clase de chino mandarín. Y no es un flan.