Noches de duermevela

Las noches de insomnio que debe llevar este pobre con el «tanto monta, monta tanto» Pedro como Pablo

Juan Carlos HidalgoEFE

Hace algo menos de un año Pedro Sánchez se autoproclamó director de orquesta de un «Gobierno plural, de varias voces y una misma palabra» para justificar lo injustificable, para cruzar las líneas rojas que él mismo se había impuesto y levantado, para que el pueblo se olvidara de lo dicho cuatro meses atrás, aquello de que no dormiría tranquilo con Podemos en el Gobierno. ¡Madre mía!, ¡madre mía!, las noches de insomnio que debe llevar este pobre con el «tanto monta, monta tanto» Pedro como Pablo que hasta parecen una monarquía dual como la de los Reyes Católicos, pero sin el menor decoro ni respeto.

Con la de exigencias, sin cortarse un pelo, que le hace Iglesias a Sánchez: desahucios, poder judicial, SMI, Sáhara, Bolivia, monarquía, república. Cada día una cosa distinta. Marca la agenda política del Gobierno y la de comunicación también. Y si un día, el cabezón de Iglesias, que así le gusta definirse desde que trascendiera su enfrentamiento con Montero, nota que no tiene el suficiente protagonismo, pues contraprograma una rueda de presa y se marca una intervención, vía plasma, en Twitter. Y otra vez tenemos el lío montado.

Qué noches de duermevela y pesadillas, vuelta para un lado y para otro, de miradas al móvil para saber la hora cuando te despiertas, de idas y venidas al baño, ¡total, qué más da si ya te has despertado! ¡qué más da si la orquesta no armoniza porque uno dirige los instrumentos de cuerda y otro los de percusión! ¡qué más da si no tienes el liderazgo y la autoridad que se presupone a un director de orquesta! ¡qué más da si el pueblo ya está resignado!