El Madrid de Trapiello

«El día que decidí venir a Madrid fue el más importante de mi vida»

Jesús G. FeriaLa Razon

Creo que la mejor forma de leer los Episodios Nacionales es leer a continuación el Madrid de Andrés Trapiello. Dividido en veinticinco capítulos y treinta retales, el excelente ensayo que publica Ediciones Destino retrata al autor y la ciudad, y presta atención al canario-madrileño autor de los Episodios, «porque sin Galdós, Madrid no se entiende, como no se entiende España sin Velázquez ni Cervantes».

Dijo Mario Vargas Llosa que el volumen, que cuenta con excelentes fotografías, está «escrito con humor, mucha gracia y una naturalidad seductora, sin pizca de vanidad, sin envidias ni rencores». Es cierto, pero no por ello deja de poner los puntos sobre las íes. En efecto, es imposible colarle a Trapiello, autor de «Las armas y las letras», el camelo de que la Guerra Civil enfrentó a abnegados demócratas y salvajes antidemócratas. Ironiza con la manipulación de las víctimas – «¿comparar una víctima de derechas con una de izquierdas?»–, y rechaza el grave intento de los supuestos progresistas de cargarse la Transición: «Ahora algunos de los nietos de aquellos que dicen que a sus abuelos les estafaron han empezado a recordar lo que nunca sucedió en los tiempos en que ni siquiera habían nacido ellos». Con tino anota: «Legislar sobre la memoria es muy complicado porque es una facultad personal de los ciudadanos, y entrar en didactismos no nos lleva a ningún sitio».

Sus apuntes económicos revelan los cambios que hemos vividos, no siempre a mejor, como cuando recuerda que en los años setenta no importaba perder el empleo, porque rápidamente se encontraba otro.

Y su visión de Madrid, que enseña como se la mostraría a un amigo, es tan emocionada como acertada: «Madrid no tiene identidad propia, reúne las de toda España…es la ciudad de la lucha por la vida por antonomasia, dos tercios de quienes vivimos aquí hemos venido de fuera precisamente a eso, a ganarnos la vida…es realmente acogedora y hospitalaria, se presta a todo el mundo. Desde Felipe II, es una ciudad hecha de aluviones, lo que le da un carácter especial». Aunque una cosa es la oportunidad y otra cosa es Jauja: «Madrid es libertad en grado sumo, sí, pero la vida es más difícil que en cualquier otro lugar del país».

Posiblemente muchos compartamos la primera línea de este magnífico libro: «El día que decidí venir a Madrid fue el más importante de mi vida».