Política

La resistencia de Madrid

La decisión ha sorprendido al socialismo madrileño sin candidato y con el pie cambiado

Madrid, rompeolas de todas las Españas, tiene acreditada fama de resistir los acosos. Es un hecho acreditado. De ciudad acogedora y provinciana pasa, cuando se siente atacada, a exhibir una heroica resistencia. Desde el 2 de Mayo al «¡No pasarán!» de la guerra civil. En momentos de heroicidad surge siempre un lema que estimula y arrastra a la gente del pueblo a dar la cara y comprometerse. Isabel Díaz-Ayuso, que se presenta como la nueva heroína de Madrid, perfectamente identificable, ha elegido en esta ocasión un lema o consigna, acorde con la resistencia ideológica, que va a dominar esta vez la batalla electoral que se avecina: «Socialismo o libertad». La acosada presidenta de Madrid levanta la bandera de la libertad. Con tan atrevido dilema denuncia la deriva del socialismo de la mano de Pedro Sánchez –lo que se conoce ya como el «sanchismo»–, aliado con los comunistas y con los separatistas de la periferia, hacia escenarios frentistas y escasamente liberales.

La joven presidenta, envuelta en la bandera de la libertad, invita a los madrileños a elegir el día 4 de mayo entre lo que representa ella y lo que representa Sánchez. Sin intermediarios. A cuerpo limpio. Su ventaja es que ella ha conseguido identificarse con Madrid. Lleva meses, los del drama de la pandemia, defendiéndose del acoso de la Moncloa y sus terminales y acusando al Gobierno central de maltratar a Madrid. Ahora confía en que los madrileños, siempre tan amantes de la libertad, se pongan de su lado en esta decisiva batalla ideológica. Confía en su creciente popularidad y en la previsible evaporación de Ciudadanos. No debe de andar muy descaminada cuando los socialistas y sus compañeros de viaje han puesto tanto empeño en impedir las urnas con improvisadas mociones de censura. Si estuvieran seguros de su triunfo habrían aplaudido el adelanto electoral. Pero la decisión ha sorprendido al socialismo madrileño sin candidato y con el pie cambiado. El «gurú» Iván Redondo, inspirador del terremoto político con epicentro en Murcia, puede que no haya medido bien las consecuencias. Es un brillante asesor electoral cuya fama acostumbra a subir como la curva de la pandemia y luego caer hasta la insignificancia. Así le ha ido por donde ha pasado.

La idea de Díaz-Ayuso, respaldada por Pablo Casado, consiste, siguiendo la consigna de Virgilio en «La Eneida», en resistir y en reservarse para días más felices.