Libros

Hay que leer para crecer, por conocimiento, por libertad, por salud y por enriquecimiento

La RazónLa Razón

El día de hoy es famoso por la leyenda de Sant Jordi, patrón de Cataluña desde el siglo XV. El hombre regala una rosa a la mujer y ella un libro. Ojo ¡nosotras también queremos libros!

Este día se recuerda también la muerte de Shakespeare, y un 22 de abril, la de nuestro Cervantes, así homenajeamos la literatura y a sus grandes escritores.

Que las ferias vuelvan a llenarse de lectores y obras literarias. Que no olvidemos la magia de leer.

El libro es además un puente entre culturas. Por encima de las diferencias que pueden existir por raza, cultura o religión, los libros nos acercan. Tienen un papel educativo, civilizador e incluso apaciguador.

El reto, como siempre, que los libros se hagan uno más entre nosotros y que España deje de ser uno de los países de Europa con menores índices de lectura.

Es fácil de conseguir: aprovechando esos ratos en el metro, en el autobús, antes de dormir o los tiempos de descanso, para disfrutar de un buen libro, y regalando libros. Internet permite hoy conseguir hasta el escrito más desconocido.

Y hablando de libros, menciono el último publicado con Espasa: «Los ochomiles de la vida» porque, según dicen, anima a tomar las decisiones precisas desde la comprensión, la responsabilidad y la generosidad. De esta forma es más difícil equivocarse. Y sobre todo porque tiene siempre presente que el amor nos da la fuerza y la confianza para liberar nuestra esencia y soltar lastre.

Siempre es buena ocasión para ayudar a todas esas personas que se encuentran insatisfechas, menos ilusionadas, con menos energía o que han sufrido cualquier tipo de injusticia o violencia, a recuperar la ilusión, la confianza y las fuerzas necesarias para superar el bache, y, sobre todo, mantener el amor por la vida: perdonando y agradeciendo.

Hay que leer para crecer, por conocimiento, por libertad, por salud y por enriquecimiento.

Porque la lectura no sólo te da alas para volar sin moverte del sofá, sino que crea un nuevo yo, más sabio y preparado que el anterior.

Y es que, no lo olviden nunca, gran parte de nuestro necesario aprendizaje se encuentra en los libros.