Más allá de la Puerta del Sol

No es que lo que pase hoy en Madrid se vaya a repetir milimétricamente en toda España, sino que marcará una tendencia política, probablemente irresistible, de cara al futuro inmediato del país.

Fernando VillarEFE

Las elecciones regionales de este 4 de mayo del año de la pandemia desbordan los límites de la comunidad de Madrid. No se reducen al espacio mágico de la Puerta del Sol ni consisten en ver pasear por la Plaza Mayor a los madrileños con las manos en los bolsillos. (Según Gómez de la Serna, Madrid es “meterse las manos en los bolsillos como nadie en el mundo”). Quiero decir que adquieren una dimensión nacional. De alguna manera se presentan, según tengo dicho ya aquí, como una primera vuelta de las próximas elecciones generales. Por eso han despertado tanta expectación fuera y dentro, y tanto interés en la calle, en las tiendas y en los bares.

No es que lo que pase hoy en Madrid se vaya a repetir milimétricamente en toda España, sino que marcará una tendencia política, probablemente irresistible, de cara al futuro inmediato del país. Por eso el presidente Sánchez, sus ministros y sus principales asesores se han implicado de lleno en la refriega madrileña. Es también la razón de que la encendida campaña haya dedicado más tiempo y energía a la pugna ideológica de fondo -comunismo o libertad; fascismo o democracia…- que a la gestión concreta de los recursos disponibles para solucionar los problemas reales de la gente. El enfrentamiento ideológico ha llegado a traer aromas casi olvidados de los turbulentos años 30 del siglo pasado.

De la “batalla de Madrid” saldrán seguramente malheridas, si no muertas, algunas de las formaciones que han marcado estos años el rumbo de la política nacional. Se anuncia la retirada de Pablo Iglesias, el político más incordiante y zaragatero de la última época. Se desploma -y es una lástima- Ciudadanos, de Inés Arrimadas…Todo esto obligará a un reajuste a fondo del mapa tanto en la derecha como en la izquierda. Del resultado final de estos comicios regionales dependerá, sobre todo, la pervivencia del “sanchismo” y la duración del actual Gobierno de coalición que encabeza Pedro Sánchez. Y si se confirma el resonante triunfo de Isabel Díaz Ayuso, hay ya quien propone que sea ella la que encabece el cartel electoral del Partido Popular en las próximas elecciones generales, reagrupando bajo su desacomplejado liderazgo a todo el centro-derecha. Lo que quiero decir, matizando a Umbral, es que las elecciones de Madrid son esta vez algo más que una carta a los Reyes Magos.