Internacional

Desigualdad en Colombia

La propuesta de una reforma tributaria ha sido el detonante para que se extiendan las protestas en el país

Manifestantes protestan este lunes en Bogotá durante el día 13 del Paro Nacional
Manifestantes protestan este lunes en Bogotá durante el día 13 del Paro Nacional FOTO: Mauricio Duenas Castaneda EFE

Parecía que la irrupción de la pandemia había acallado, al menos temporalmente, las protestas sociales que se habían produciado en distintos países de América Latina en 2019. Sin embargo, todo hacía presagiar que el malestar y la necesidad de cambios de rumbo en la política latinoamericana seguían presentes y que, más pronto que tarde, se reactivaría el descontento que llevaría a revueltas de cierta envergadura. Esta situación está teniendo lugar ahora en Colombia en la que el gobierno de este país está encontrando bastantes dificultades para hallar las mejores vías de diálogo.

La propuesta de una reforma tributaria ha sido el detonante para que se extiendan las protestas en el país. La decisión del Gobierno de Iván Duque de retirar la propuesta no ha sido suficiente para que se ponga fin a las revueltas lo que significa, en el fondo, que existen otros factores que alimentan el descontento. Es relevante que sea en aquellos países de América Latina que habían adquirido un mayor grado de crecimiento económico en los últimos años, en los que se vienen produciendo revueltas de este tipo. Por ello, una de las cuestiones principales será precisar si las protestas llevarán a un cambio político, teniendo en cuenta que son las clases medias y bajas las que se veían más afectadas por la reforma de impuestos que proponía el Gobierno.

Tanto en el caso de Colombia como de otros países de la región lo más urgente será ahora no provocar situaciones insostenibles y asegurar el respeto de los derechos humanos, pero al mismo tiempo cabe que los políticos comiencen a realizar una profunda reflexión sobre la necesidad de enfrentar la crisis económica, agudizada por la pandemia, de tal manera que no se pongan en peligro los logros sociales que tuvieron lugar y sin descuidar tampoco los principales componentes de la protección social. La solución a la crisis solo es posible evitando todos los elementos de desigualdad.