Volver a los 17 y votar a los 16

Importantes dictaduras, admiradas por la izquierda, como Irán o Cuba, admiten el voto a los 15 y 16 años, respectivamente

FOTO: PIERRE ALBOUY REUTERS

En 1962, Violeta Parra compuso “Volver a los 17”, celebrando la juventud: “Lo que puede el sentimiento/No lo ha podido el saber/Ni el más claro proceder/Ni el más ancho pensamiento”.

Importantes dictaduras, admiradas por la izquierda, como Irán o Cuba, admiten el voto a los 15 y 16 años, respectivamente. Y es lógico que en España Izquierda Unida, Esquerra Republicana, Bildu y Podemos, defiendan esta consigna con abierto entusiasmo. Sostienen que la medida fomentaría la participación política y la defensa de los derechos de los jóvenes. Esto es completamente natural, porque el totalitarismo siempre ha fomentado el culto romántico a la juventud, potenciando su idealismo para procurar convertirlo en baluarte para arrasar con la libertad del pueblo, pretendiendo liberarlo de toda suerte de ataduras.

En Democracias destronadas, José Castillejo advirtió en los años 1950 en contra de la política que rinde culto a la intuición o los dogmas, de la mano de profetas o derviches: “La preferencia otorgada a la juventud tiene el mismo origen; para ellos la pasión y la inexperiencia de los adolescentes son de más utilidad que la sabiduría de la vejez. Los comunistas rusos y españoles concedieron el derecho de voto a chicas y chicos de 18 años”, confiando en “la inocencia, inspiración, valor, generosidad y las tendencias imitativas de los niños”. Cualquiera puede recordar con un escalofrío la escena de la cervecería en la película Cabaret, en la que un bello adolescente nazi lleva a todo el público a levantarse y a entonar “Tomorrow belongs to me”, mientras que solo un hombre mayor permanece sentado, con la cabeza entre las manos, abrumado ante el terror que la ilusionada juventud augura.

Los cantos en favor del voto juvenil trascienden las opciones más radicalmente fascistas o comunistas. Las Naciones Unidas aludieron en 1990 a los derechos políticos de los jóvenes, y el Parlamento Europeo ha hecho lo propio, sin olvidar que en varios países y regiones de Europa ya se puede votar con menos de 18 años: Austria, varios estados de Alemania, Bosnia, Croacia, Eslovenia, Serbia, Hungría, Malta, Escocia, y Grecia. Los socialdemócratas europeos, por boca del líder neerlandés Frans Timmermans, lo propusieron en 2019, con el lema de que “la gente joven sabe lo que quiere”. El ejemplo que puso el señor Timmermans fue Greta Thunberg.