Canela Fina: Ione Belarra

«Negar la calidad intelectual y humana de Ione Belarra significaría perder el sentido de la objetividad»

FOTO: EUROPA PRESS/R.Rubio.POOL Europa Press

Cuando casi nadie sabía quién era Ione Belarra, escribí en esta sección de Canela fina, enero 2020: “Tuve la suerte de conocerla el pasado verano en los cursos de la Universidad Complutense en El Escorial. Se trata de una mujer muy inteligente y además buena persona”. Unos meses después, añadía: “Pablo Iglesias, el líder podemita, ha contado con una colaboradora excepcional: Ione Belarra. Es una mujer muy inteligente y razonadora que no necesita de cuotas. Paso a la mujer que se abre paso”.

En el plano político, también en el ideológico, pienso, desde la flexibilidad, lo contrario que Ione Belarra, pero me han irritado las frases despectivas que algunos políticos jibarizados y ciertos periodistas falócratas le han dedicado, como si se tratara de una becaria ignara, de una enchufada sin relieve o de una necesitada pariente. De Ione Belarra se puede discrepar, pero negar la calidad intelectual y humana de ella significaría perder el sentido de la objetividad. “Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis”, escribió Juana Inés de la Cruz. Desde que la conocí fugazmente en las tardes desplomadas de la Universidad de El Escorial, me di cuenta de que algún día sería la sucesora de Pablo Iglesias, un profesor, por cierto, culto y sagaz, al que nunca dediqué una línea peyorativa y mucho menos esos insultos e insidias con los que algunos han tratado de emborronar su figura.

No lo tiene fácil Ione Belarra. A pesar de que en las elecciones autonómicas madrileñas Podemos salvó la faz y pudo contar más diputados, la crisis del partido resultó evidente y su nueva lideresa deberá dedicar a su gestión un trabajo exhaustivo que permita consolidar el espacio abierto por Pablo Iglesias. La nueva secretaria general contará con la sagacidad y el discreto consejo de su antecesor, también con un equipo de colaboradoras que hacen equilibrios sobre las fronteras de la Constitución. Y, sobre todo, con la inteligencia que ella ha demostrado a lo largo de su vida política. Desde las cumbres ministeriales, cuarteadas por los grises errores de Pedro Sánchez, Ione Belarra se esforzará por enfrentarse a los desafíos de la nueva España que llega.