La nueva guerra fría
«Hace muchos años que los chinos llevan a término un proceso de rearme impresionante»
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La política internacional queda muy alejada de nuestra vida cotidiana. Los europeos vivimos en la zona más rica del planeta y disfrutamos de una existencia, a pesar de la crisis, muy confortable. Al igual que otros antes que nosotros, contemplamos con una cierta distancia aquellas cuestiones que no nos afectan directamente. Nos caracterizamos por nuestro egoísmo, que nos hace sentirnos muy apegados a una vida privilegiada. La derrota de Afganistán tiene unas consecuencias de enorme trascendencia, aunque hayamos pasado página. La Unión Europea es un gigante con pies de barro que es intrascendente en el mundo. No pintamos nada. Es una sociedad consumista, con una elevada renta, que se ha convertido en un enorme parque de atracciones cultural y un mercado comercial suculento, tanto para comprar como para vender. Mientras tanto, el mundo asiste a una nueva guerra fría soterrada donde China lleva todas las de ganar. Borrell alcanzó ayer un nuevo nivel de patetismo, creía que ya había tocado techo, al reconocer que la UE no fue informada de la alianza entre EE.UU., Gran Bretaña y Australia.

El soberbio e irrelevante alto comisario llegó a la sagaz conclusión de que «un acuerdo de este tipo no se ha cocinado anteayer, lleva su tiempo, y no se nos ha consultado». Es un auténtico sabio. No puede ser más profundo. Con Borrell sucede que si lo compras por lo que vale y lo vendes por lo que cree que vale te haces millonario. Este chiste que se aplica a los argentinos le va como un anillo al dedo. Hace años que llegué a la conclusión de que es un personaje muy sobrevalorado. Es lo que le sucede, desgraciadamente, a la UE. El pacto de defensa suscrito por esos tres países que comparten la raíz anglosajona es tan coherente como poco efectivo tras el desastre de Biden en Afganistán. La presunta damnificada, China, arremetió diciendo que daña «la paz regional» y «abre una carrera armamentística». No es más que las lágrimas de cocodrilo del príncipe rojo y sus compañeros del comité central, porque hace muchos años que los chinos llevan a término un proceso de rearme impresionante con la vista puesta en el dominio mundial. Las guerras son ahora diferentes, ya que se libran en muchos campos. No creo que le preocupe esa alianza de perdedores.